Volumen 16 Suplemento 1 2004

 

Popurrí de Anestesia

 

Dra. María Olivares de la Cerda*
Dra. Raquel Sauza Del Pozo **

Monterrey, N.L. México

consueloolivares2003@yahoo.com.mx
raquelsauza@hotmail.com

 

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* Ex-Jefa del Departamento de Anestesiología
Unidad Médica de Alta Especialidad No. 34
Instituto Mexicano del Seguro Social
Monterrey N.L., México
** Anestesióloga
Unidad Médica de Alta Especialidad No. 34
Instituto Mexicano del Seguro Social
Monterrey, N.L., México

El privilegio que se nos concede de escribir estas letras para el suplemento 2004;(1) de nuestra revista de Anestesia en México lo consideramos una gran distinción y un reto. Despertar la conciencia de equipo de trabajo en donde los beneficiarios sean la especialidad como tal, nuestros pacientes y nosotros mismos, debería de ser el camino de gracia de la modernidad de la anestesiología en nuestro país.

Como jefa de un departamento de anestesiología en una ciudad capital, en un hospital de tercer nivel de atención, me di a la tarea de identificar algunas de las causas del por qué, como especialidad medica de tan relevante importancia, con distinguidos y re-nombrados anestesiólogos a nivel Internacional, se carecía de una cultura organizacional independiente y autónoma con poder para influir en aspectos como son los programas de enseñanza, de la educación continua y sobre todo, el respeto y cumplimiento irrestricto de la norma oficial para la practica de la anestesiología en México

Primero miré hacia mí alrededor y encontré que en la práctica diaria seguíamos careciendo de credibilidad ante los ojos de nuestros compañeros de otras especialidades de la medicina. No fue fácil ir ganando esta credibilidad con el transcurso del tiempo, fue nuestro trabajo digno y con rigor científico lo que nos llevó a que los demás creyeran en nosotras. Sin embargo, el grupo de trabajo seguía siendo individualista, y en la mayoría de los casos predominaba el sentimiento de competencia profesional inmadura y partidista.

La real preocupación por tener un departamento de anestesiología con voz y voto ante la dirección del hospital, era de manera constante obstaculizada por nosotros mismos. Al menos en provincia, parecía que el cargo de jefe de anestesiología era mas bien de ser el mago del quirófano, capaz de lidiar con todas las categorías de trabajo, y resolver todas y cada una de las necesidades fueran o no relevantes. El otro gran universo era la utilización del puesto con fines personales de poder, fama o prestigio social. Todo esto se puede considerar una secuela de nuestro trompicado camino como especialidad.

Nos preguntamos si esta falta de madurez profesional y como individuos es el origen del vacío que se advierte en nuestra escasa o nula planeación de trabajos de investigación seria, con orden constante y creciente, de publicaciones periódicas en revistas biomédicas, o tendremos que resignarnos con departamentos al servicio de otras especialidades, de otros individuos, o administraciones hospitalarias que saben de poco o nada de nuestra especialidad. Gentes que contemplan a la anestesiología solo a través de los ingresos que dejan los fármacos o el equipo, al igual que los números de productividad institucional.

Sabemos que en esta lucha por dignificar la especialidad muchos han sucumbido, y que otros tantos lo seguirán haciendo. Ahora requerimos en forma urgente de un plan que contemple a la investigación como parte del quehacer diario en los departamentos de anestesiología, tanto a nivel institucional como en la práctica privada.

¿A quien benefician los artículos de revisión?

Vivimos una época de sobre producción de escritos médicos; investigaciones originales, en los aspectos animales o clínicos, en equipos, procedimientos, nuevos fármacos, etc. La publicación de trabajos de revisión en áreas criticas de interés y aplicación diaria son de una gran utilidad para todos, en especial aquellos colegas con labores agotadoras que nos dejan poco tiempo para leer los originales. En definitiva, habrá muchos anestesiólogos sobresaturados de actividades profesionales y familiares, para los cuales hacer una revisión meticulosa de tantos artículos de un tema en especial, que sea prácticamente imposible, esto sin olvidar que nuestra especialidad es de gente joven. Contar con una experiencia y conocimiento tal que les permita distinguir aquellos artículos publicados con rigor científico, de aquellos que se alejan completamente de las reglas internacionales o las políticas de publicación de revistas científicas será prioritario.

¿Podrá esta información de los artículos de revisión ser considerada como representativa de los avances en medicina, o llenará exclusivamente las páginas de algún libro de texto? Los autores serán los responsables de que el contenido sea actualizado, de que consulte diferentes fuentes, y que en lo que sea posible se eviten repeticiones tediosas. El hecho de que algunas publicaciones gocen de gran prestigio a nivel internacional, no excluye verificar la validez o la subjetividad de las conclusiones.

En este suplemento de Anestesia en México hemos seleccionados diversos temas de actualidad, sin mayor relación entre ellos que el de discutir áreas pertenecientes al amplio campo de la anestesiología. De ahí el nombre del suplemento, ¨Popurrí de Anestesia¨. Estos temas tienen un interés especial para el diario quehacer en nuestra especialidad, algunos con aplicación diaria, y otros como temas de consulta.

La cirugía del paciente obeso es cada vez mas frecuente y nuestros colegas cirujanos la están abordando como una cirugía más. Esto hace urgente establecer y seguir las guías o estándares que nos aseguren un cuidado anestesiológico óptimo, muy alejado de ser una anestesia simplista y sin riesgos. Las enfermedades degenerativas del sistema nervioso central como el Parkinson son cada vez mas frecuentes y nos retan a manejos novedosos. Esto también sucede con los pacientes de la tercera edad, los cuales son tan frágiles que nos obligan a un conocimiento amplio de sus cambios funcionales. Tal vez no sea tan importante el tipo de anestesia, sino prevenir complicaciones. Estos enfermos necesitan la mejor técnica anestésica disponible, no la que mejor nos salga. Por otro lado, el suplemento revisa dos temas obstétricos; la cardiópata embarazada y la resucitación cardiopulmonar durante el embarazo. Estos temas son en verdad apasionantes por el solo hecho de que como anestesiólogos nos dejan el privilegio de vigilar por dos seres al unísono. Este cuidado debe de ser sin errores, no hay lugar a equivocaciones, y nuestras decisiones deben de ser rápidas e inteligentes.

El tema de la fármaco dependencia entre los anestesiólogos, citado en diferentes congresos y revistas podría verse influenciado por la cultura de los diferentes países, sin embargo, los factores particulares que lo generan no deben de ser la excusa para que los departamentos de anestesiología cuenten y tengan un control efectivo de psicotrópicos y opioides, así como contar con programas de rehabilitación en lugar de un sistema de sanciones, que con frecuencia terminan en el cese de los afectados, cuando no se han suicidado antes. Debemos abogar por una ley justa en este renglón. Igual sucede con nuestras condiciones de trabajo, jornadas excesivas, carga laboral inapropiada, en condiciones de alto riesgo. Después se incluyen dos temas de farmacología; una revisión de la ketamina y otra de sevorano. Ambos temas revisan conceptos clínicos de uso diario que estamos seguras despertaran el interés de los lectores por profundizar aún mas este conocimiento. Para finalizar se incluye un tema donde el anestesiólogo Mexicano se ha mantenido al margen. El manejo inicial de los accidentados suele ser terreno de nadie y de todos, esto ensombrece el pronóstico de las víctimas. La anestesia ha ido ganando terreno en este campo, y es nuestra obligación ampliar nuestros conocimientos en esta área, ya que tarde o temprano deberemos asumir su cuidado en los quirófanos.

Como editoras huéspedes, y como anestesiólogas preocupadas por el cuidado óptimo de los enfermos, estamos seguras de que este suplemento de nuestra revista despertará en muchos colegas el ánimo de continuar acumulando conocimientos para el mejor manejo de todos y cada uno de los pacientes.