Volumen 18 Suplemento 1 2006
Indice

Relajantes Musculares en Anestesia Pediátrica

Dr. Alfonso Yonfa
Anestesiólogo pediatra
Birmingham, Alabama University
Estados Unidos de Norteamérica
Alfecua@aol.com

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Resumen

Los agentes bloqueadores neuromusculares son administrados a los niños para facilitar la intubación orotraqueal, para la relajación muscular durante la cirugía abdominal, proporcionan una inmovilidad durante procedimientos quirúrgicos críticos, y para facilitar la ventilación mecánica en la unidad de cuidados intensivos por periodos largos. Varios factores han influenciado la práctica de los agentes bloqueadores neuromusculares en el niño. Los neonatos y los lactantes no pueden mantener una respuesta sostenida a la estimulación, lo cual sugiere unas reservas de acetilcolina pequeñas. La maduración del niño debe también  influenciar la respuesta de los agentes bloqueadores neuromusculares ya que está relacionada con los cambios de la composición del agua corporal total, lo cual influye sobre el volumen de distribución de los relajantes neuromusculares. Los agentes bloqueadores neuromusculares se comportan como polares y por lo tanto están limitados al volumen de distribución del espacio extracelular. Es por ello que los relajantes musculares dosificados por kilogramo de peso proporcionan concentraciones en plasma menores en infantes y niños mayores o adultos.
La succinilcolina es de acción corta, porque se metaboliza muy rápidamente por una enzima llamada colinesterasa. Su acción breve hace que este relajante muscular sea usado en situaciones en donde la relajación se requiere por corto tiempo. Los relajantes musculares no despolarizantes también se unen al receptor de la acetilcolina de manera reversible y actúan por bloqueo de los accesos al receptor, sin embargo no activan al receptor en dicho proceso, no hay fasciculaciones y son clasificados según su duración de acción.   
Palabras clave: Relajantes neuromusculares, pediatría.

Abstract

Neuromuscular blocking agents are given to children to facilitate tracheal intubation, to relax the abdominal muscles during surgery, to assure immobility during critical portions of surgery and to facilitate mechanical ventilation in intensive care unit. Several factors have influenced the practice of giving neuromuscular blocking agent to children. That neonates and infants cannot sustain a response to rapid stimulation suggests that their prejunctional reserves of acetylcholine are small. Maturation should also influence the response the neuromuscular blocking agents because age related changes in body composition influence drug distribution. For example, neuromuscular blocking agents are polar and therefore distribute only to the extracellular fluid space. Thus weight normalized doses of non depolarizing block agents yield smaller plasma concentrations in neonates or infants than in children or adults, counterbalancing the increased sensitivity in younger patients. Succinylcholine is very short, because it is metabolized in the body very quickly by an enzyme called plasma cholinesterase. This short duration of action makes succinylcholine a useful drug in situations where muscle relaxation is needed for only a short time. Non-depolarizing muscle relaxants these drugs also bind to acetylcholine receptors in a reversible manner and act by blocking access to the receptors. However, they do not "activate" the receptor in the process, no depolarization takes place and fasciculations do not occur. These agents are classified and chosen by their duration of action.
Key words: Neuromuscular blocking agents, pediatric anesthesia.

Introducción

La introducción de los relajantes musculares desde el uso del curare, contribuyó a mejorar la relajación quirúrgica y a facilitar la realización de procedimientos quirúrgicos que de otra manera eran demasiado riesgo. Su uso ha llevado también al mayor manejo de pacientes en las salas de cuidados intensivos, en lo relacionado a ventilación mecánica. El relajante neuromuscular ideal debería caracterizarse por presentar una acción no despolarizante, breve y no acumulativa, con un inicio de acción y una posterior
recuperación rápidas, fácilmente reversible mediante el empleo de antagonistas farmacológicos y con escasos efectos secundarios. Ha sido establecida la necesidad
de disponer de tres tipos diferentes de relajantes neuromusculares, todos ellos nos despolarizantes, en anestesiología: 1) un fármaco, de acción rápida y breve, para reemplazar a la succinilcolina; 2) un fármaco de acción intermedia y sin efectos acumulativos para utilizar en intervenciones con una duración aproximada de una hora, y 3) un fármaco de acción prolongada para intervenciones quirúrgicas de duración superior a la hora.1
Se conoce que desde la infancia la unión  neuromuscular madura desde el punto de vista físico y bioquímico. La masa muscular aumenta y la unión neuromuscular va cambiando en lo relacionado a sensibilidad frente a la acción de los relajantes musculares. También hay cambios en el volumen de distribución, cambios de excreción y metabolismo. Por todo esto la respuesta a los relajantes musculares en el recién nacido y en el niño son diferentes en comparación con la respuesta en el adulto. El uso seguro de relajantes musculares en los niños requiere del conocimiento de las complicaciones que pueden ocurrir, su diagnóstico y su tratamiento. En forma más frecuente, los problemas relacionados a su efecto suceden al final del acto quirúrgico. Debido a esto, sobre todo en prematuros y en ex prematuros, una práctica relativamente frecuente es considerar el uso de respiración mecánica en el post operatorio hasta que todos los efectos del relajante hayan desaparecido. Esta práctica obviamente, aumenta la necesidad de intensivistas, de terapia respiratoria, y otros departamentos relacionados, lo cual se traduce en un impacto económico significativo. Los relajantes musculares se necesitan en cirugía para facilitar la intubación traqueal y para proveer condiciones óptimas para actos quirúrgicos. Su máximo valor es en cirugía abdominal. La acción es dirigida a los músculos voluntarios, sin tener efecto en la circulación cerebral. La acción de relajación difiere según el tipo de anestesia. Bajo anestesia  general la acción es a nivel de la unión  neuromuscular. Bajo anestesia local la acción bloqueadora es en nervio.

Antecedentes históricos

El uso de curare y en general el uso de relajantes musculares durante el curso de anestesia  general permite el uso de planos superficiales, reduciendo considerablemente  la presencia de efectos indeseables en anestesia pediátrica, especialmente en los momentos iniciales de inducción durante la cual es frecuente la deshidratación por el ayuno preoperatorio.
Desde 1942, más de 50 relajantes musculares se han usado. Fue en el 1942 cuando se introdujo la D-tubocurarina en la práctica anestésica. Luego en 1949 aparecen la succinilcolina y la metocurina. El 958 se introduce el uso de estimuladores nerviosos en anestesia, y en 1968 fue el año del pancuronio. El tren de cuatro se comenzó a utilizar en  1971.  Vecuronio, pipecuronio, y atracurio aparecen en 1982. Mivacurio se introdujo en 1992, y en 1994 el rocuronio. En 1996  se introdujo al mercado el  cisatracurio. Rapacurio se removió del mercado en 2000 debido a sus propiedades que estimulan broncoespasmo.2

Diferencias neuromusculares en el paciente pediátrico

La estructura y el funcionamiento del sistema neuromuscular no son completas al nacimiento. La velocidad de conducción aumenta con el aumento de mielina en la fibra nerviosa. Las fibras musculares de contracción lenta se van convirtiendo en fibras de rápida contracción. El porcentaje de las fibras de contracción lenta del diafragma y de los músculos intercostales aumenta en los primeros meses de la vida. Por otro lado, la liberación de acetilcolina después de estimulación repetida es limitada al nacimiento. Esto junto a la transmisión lenta, hacen que el margen de seguridad sea reducido en el recién nacido en comparación con el adulto.
La mayor sensibilidad de los receptores colinérgicos  de los neonatos (cuanto más inmaduro es el receptor, más sensible es a la acción de los relajantes musculares no despolarizantes) provoca que sean necesarias concentraciones más reducidas de
relajantes musculares no despolarizantes. Así pues, en general, las dosis utilizadas en neonatos y prematuros (DE95) son semejantes a las empleadas en adultos, pues las diferencias existentes en la sensibilidad de los receptores se compensa con el mayor volumen de distribución presente en esta población.3
Los recién nacidos parecen tener menos reserva durante la estimulación tetánica lo que se refleja en lo siguiente: a 1-2 Hz de estimulación no hay disminución (fade) de la altura  de contracción (twitch). A 20 Hz de estimulación sin embargo hay disminución significativa. En el caso de los prematuros se presenta un agotamiento post-tetánico después de 15 a 20 minutos. Goudsouzian observó una respuesta lenta de la contracción del dedo pulgar en recién nacidos a término (de 1a10 días de edad bajo halotano)  después de estimulaciones lentas y rápidas en comparación con niños mayores. El tren de cuatro (gradiente de amplitud del cuarto comparado al primero en el mismo tren), el grado de facilitación post tetánica y la contracción tetánica por sí misma, aumentan con la edad. La sensibilidad colinérgica de los receptores post sinápticos puede variar también con la edad.
La tendencia actual es la de usar relajantes de acción corta o intermedia. Debido a la escasez del curare crudo natural, su estructura química fue reproducida en el laboratorio y esto originó la familia de relajantes a base de amonio bis cuaternario. La galamina fue el único curare sintético, pero tiene propiedades vagolíticas indeseables. La succinilbiscolina, en 1951 apareció como el relajante ideal por su rápido comienzo y recuperación. Su desventaja es su forma de acción depolarizante. La tendencia desde entonces fue de encontrar un relajante con menor liberación de histamina, menor bloqueo ganglionar y menores efectos vagales.
Después de estudios de la estructura química y estudios electrofisiológicos de la placa terminal en los 60’s  y comienzos de los 70’s aparecen el alcuronio y el pancuronio. Las ventajas fueron una disminución de los efectos secundarios en comparación con el curare dentro de la familia de relajantes no despolarizantes. La farmacodinamia y  farmacocinética fueron desde entonces el foco de las nuevas investigaciones.
En la actualidad, para procedimientos que requieren un tiempo quirúrgico largo, es una práctica común la respiración controlada en forma mecánica. Con esta técnica anestésica, mediante el uso de relajantes musculares se evitan las prácticas antiguas del uso de anestesia profunda  con éter o ciclopropano del pasado. Estas técnicas de anestesia balanceada hacen posible la realización de procedimientos con menor morbilidad y mortalidad anestésica. Alguien dijo “Sería muy difícil ahora, realizar procedimientos de corazón abierto, trasplantes de órganos, neurocirugía radical, cirugía cráneo-facial, sin el uso de relajantes musculares”.4

Acciones farmacológicas de los relajantes musculares en el niño

En términos generales los relajantes musculares tienen el mismo efecto en niños mayores si se compara con el adulto. Sin embargo hay diferencias en el recién nacido y niño pequeño. Al recién nacido se le puede comparar con un paciente que sufre de miastenia. El recién nacido es más sensible a los relajantes no despolarizantes y en alguna forma algo resistente a la succinilcolina. Goudsouzian y Liu  encontraron que la infusión de succinilcolina requerida para mantener el 90% de depresión  del ``twitch`` o estimulación nerviosa, en recién nacidos, llegaba al triple de la de los niños mayores. También el bloqueo fase II ocurría un poco más en el recién nacido. Administrada la succinilcolina usando como referencia la superficie corporal, Walts y Dillon  encontraron que la recuperación entre adultos y recién nacidos era igual. El volumen sanguíneo y el volumen de liquido extracelular son mayores en el recién nacido y el niño, comparado con el adulto en base al peso. Por esto que en base al peso, el doble de la dosis de succinilcolina se necesita en el recién nacido en relación al adulto para producir el 50% de bloqueo neuromuscular.
Por otro lado los recién nacidos carecen de calofríos cuando son expuestos a bajas temperaturas y ellos tampoco tienen fasciculación cuando se administra succinilcolina. El recién nacido por otro lado tiene bajos niveles de la enzima pseudocolinesterasa. Esta enzima sube en forma rápida después del nacimiento. Esto le hace al recién nacido algo resistente a la succinilcolina.
El recién nacido es sensible a los relajantes no despolarizantes. Esta acción es más marcada en las dos primeras semanas de vida extrauterina y aún por un periodo más largo en el prematuro.
Los relajantes musculares causan parálisis interviniendo en la transmisión del estímulo al nivel de la unión neuromuscular. Los impulsos nerviosos activan la transmisión con liberación de acetilcolina la cual se combina con los receptores de la membrana muscular produciendo contracción. En 1.0 milisegundo la acetilcolina se destruye por acción de la enzima acetilcolinesterasa con regreso al estado de relajación del músculo. Hay un mínimo de tiempo de acción de la corriente eléctrica (cronaxia), y también un mínimo de intensidad (reobase), requerida. Por debajo de estos límites en condiciones normales no se produce la contracción.5

Relajantes musculares despolarizantes

Hay dos grupos de relajantes musculares; los despolarizantes y no despolarizantes. Los del grupo de despolarizantes interrumpen la transmisión neuromuscular produciendo una despolarización más prolongada de la placa motora. La relajación se obtiene manteniendo la fibra despolarizada. El estado de relajación cesa cuando el relajante es eliminado de la placa terminal por medio de la enzima pseudocolinesterasa. El estado de relajación es muy pronunciado pero de corta duración. No hay antídoto para revertir este proceso. En el tren de 4, el cuadro típico es la falta de fade.
Debido a la acción  inicial de contracción de las fibras musculares, que preceden a la relajación, la administración de estos relajantes despolarizantes, algún dolor muscular es frecuente en la recuperación, incluso puede detectarse daño muscular microscópico.6

Riesgos potenciales de los relajantes musculares

Hay otros riesgos que potencialmente pueden asociarse al uso de relajantes despolarizantes:

Relajantes musculares no despolarizantes

El otro grupo de relajantes musculares son los no despolarizantes, los cuales producen un tipo de bloqueo competitivo  previniendo el acceso de la acetilcolina a la fibra muscular. Sus moléculas compiten con la acetilcolina en la placa terminal, inundando los receptores y por tanto previniendo la contracción muscular. El efecto depende de la concentración y produce un estado de “Fade” (disminución gradual), característica después de la estimulación repetitiva.
En base al criterio clínico se ha sugerido que los recién nacidos son más sensibles que el adulto a la D-tubocurarina. Sin embargo estudios de electromiografía no han demostrado este efecto. El grado de depresión  respiratoria en recién nacidos se presenta en forma paralela a la parálisis de la mano. En el adulto hay primero depresión respiratoria y luego más tarde se presenta el bloqueo de los músculos de la mano. De esta observación se deduce que los músculos respiratorios  del niño puede que sean más sensibles  a la D-tubocurarina que los del adulto. Si se toma en cuenta la variante grande del volumen de distribución y se hacen compensaciones al respecto, se sugiere que el recién nacido (y en menor escala el niño mayor), es bastante sensible a la D-tubocurarina. Goudsouzian y su grupo notaron variaciones en el ED95 para la D-tubocurarina en el recién nacido durante anestesia con halotano. Algunos infantes se paralizaron con una dosis de  0.18 mg/kg  mientras que otros necesitaban 0.6 mg/kg; la media ED95 fue similar en niños mayores.
Lo importante de estas observaciones es que el recién nacido responde a la acción  de relajantes no despolarizantes en forma impredecible y por esto se recomienda que las dosis sean individualizadas de acuerdo a los efectos.
La acción relajante es de comienzo lento pero dura más. Estos relajantes tienen antídoto.
Una característica de estos relajantes es la “facilitación post tetánica en el estimulador nervioso.
El efecto relajante puede ser influenciado por el tamaño del paciente, por el sitio de la cirugía, tamaño de la incisión y también de la profundidad anestésica, el sexo y la edad del paciente.
La relajación puede alterarse con algunas enfermedades, asociación con otras drogas, cambios de temperatura, metabolismo acido-base y otras causas. Por esta razón para alcanzar la dosis correcta, el uso de relajantes debe hacerse con un monitoreo continuo con estimulador nervioso. Así mismo, al final la reversión debe hacerse con el estimulador nervioso. En el tren de 4 la respuesta debe ser de por lo menos 2. En el pasado antes del uso de los estimuladores, la evaluación era clínica como la presencia de movimientos espontáneos, aumento del tono muscular de músculos respiratorios y abdominales y la evaluación post operatoria del levantamiento de la cabeza, apretado de manos, apertura de los parpados, reflejo de tos, entre otros. El estimulador nervioso se coloca usualmente en el nervio cubital en la muñeca, observando o también sintiendo la contracción del dedo pulgar. Se puede también colocar en el trayecto del nervio facial.
La estimulación eléctrica consecutiva  resulta en disminución de la respuesta muscular. La primera contracción del tren de 4 es más fuerte que la segunda, y esta más que la tercera, etc. Esta disminución no se presenta en los relajantes despolarizantes y puede usarse como un signo para diferenciar el efecto sobre todo cuando hay parálisis residual.
El beneficio del uso del estimulador nervioso es para alcanzar una parálisis adecuada sin crear una sobredosis, administrar el antídoto con seguridad, usar menor cantidad de drogas, disminuir la parálisis  prolongada, y al producir recuperación más rápida, disminuir el tiempo en sala de operaciones.  En forma indirecta, otra ventaja es disminuir el costo.7

Nuevos relajantes musculares

Se han introducido nuevos relajantes para uso clínico cuyas fórmulas estructurales se observan en las figuras 1 y 2. La mayor preocupación de las nuevas drogas se ha enfocado en minimizar las acciones en el sistema cardiovascular, disminuir la liberación de histamina y tratar de evitar lo mejor posibles acciones indeseables.
Los  relajantes bromuro de pipecuronio y cloruro de doxacurio tienen duración más larga al compararlos con el besilato de atracurio. Ellos no tienen los efectos cardiovasculares como la hipotensión y taquicardia de la tubocurarina o del pancuronio respectivamente. Su seguridad sin embargo es menor que el vecuronio.


Figura 1. Fórmulas estructurales de atracurio, mivacurio y doxacurio

 

Debido a la dificultad de revertir la acción del pipecuronio y doxacurio con el potencial riesgo de debilidad muscular después de la reversión, los relajantes de duración intermedia son los más comúnmente usados en la práctica diaria. Los de acciones más prolongadas tienen ventaja en cirugías de muy larga duración y sobre todo en aquellas que van a requerir ventilación mecánica postoperatoria y también en las unidades de cuidados intensivos, con el mismo objetivo de ventilación mecánica.8
El mivacurio es el único relajante no despolarizante de acción corta, la preparación comercial de mivacurio está compuesta por una mezcla de tres isómeros activos: cistrans
(32-38%), trans-trans (54-64%) y cis-cis (4-8%), El efecto del isómero cis-cis se considera insignificante debido a su baja proporción y a su potencia 10-15 veces
inferior a la de los otros dos isómeros.9 A dosis de 200µg/kg de peso asociado a isoflurane, su comienzo de acción tiene un retardo de hasta un minuto comparado con dosis de 250µg/kg. Sin embargo sus efectos en el sistema cardiovascular son mínimos y por esto es recomendado no pasar de esta dosis de 200µg/kg. El efecto de bloqueo neuromuscular del mivacurio es similar en pacientes de 2 meses de edad hasta los 10 años. El mivacurio es metabolizado en una manera similar a la succinilcolina por la pseudocolinesterasa, pero no tienen los efectos secundarios serios potenciales vistos con succinilcolina, la relajación muscular ocurre  en un promedio (SD) de 94 (51) segundos.  Debe recordarse que las dosis de intubación pueden estimular la liberación de histamina y a dosis altas pueden producir una caída de la presión arterial. La recuperación después de una dosis de intubación sucede después de 10 a 15 minutos. Cuando la cirugía va a tener una duración de  más de 30 minutos puede usarse mivacurio por infusión continua. Si se decide por este método la infusión será de 10µg/kg/min y deberá comenzarse después de la recuperación de la dosis de intubación. Durante la infusión se evaluará el grado de relajación con estimulador nervioso. La recuperación es rápida con un promedio de 15 a 20 minutos, aunque este tiempo puede acortarse con el uso de neostigmina. El mivacurio tendrá acción prolongada en pacientes con baja actividad de la colinesterasa plasmática, también su acción se prolonga en pacientes con falla renal (50% de aumento) o hepática (hasta 3 veces más).10,11,12,13


Figura 2. Fórmulas estructurales de rocuronio, pipecuronio y cisatracurio.

El rocuronio es un relajante muscular esteroideo no despolarizante, derivado del vecuronio, que se caracteriza por poseer una acción intermedia, con una rápida instauración de acción similar al vecuronio, y que se acompaña de mínimos efectos cardiovasculares. Posee un tiempo de latencia y un establecimiento de bloqueo muy rápido, lo cual produce un inicio de acción muy corto, proporcionando condiciones de intubación traqueal a los 60 segundos, tiempo similar al encontrado con la succinilcolina, pero con una mejor estabilidad cardiovascular sin liberación de potasio. Una de sus ventajas es el comienzo de su acción, la cual es rápida (similar a la succinilcolina).  A las dosis de 0.6-0.9 mg/kg produce parálisis adecuada para intubación en un tiempo de 60 a 90 segundos. Por esta propiedad farmacológica es de mucha utilidad en los casos que requieran de inducción/intubación rápida. En niños entre 1 y 5 años de edad una dosis intravenosa de 600 µg/kg producen un bloqueo neuromuscular máximo de 1 minuto, con excelentes condiciones de intubación a los 60 segundos de inyectado el fármaco, y con una duración de 30 minutos. La parálisis producida por el rocuronio afecta primero a los grupos musculares bien perfundidos y por último al diafragma, los músculos aductores de la laringe se relajan antes que la musculatura de las extremidades. El tiempo que transcurre entre la supresión  de los reflejos protectores después de la inducción y la obtención de las condiciones para la intubación de la tráquea, es una de las fases de alto riesgo en anestesia, por lo que es deseable que su duración sea lo más corta posible. Diversos  investigadores han comparado la latencia y las condiciones de intubación
con dosis de rocuronio entre 0.600 mg/kg versus 1 mg/kg de succinilcolina, sin encontrar diferencias al intentar la intubación a los 60 y a los 90 segundos; la diferencia entre estos dos fármacos está en la duración y en su mecanismo acción. En pacientes con insuficiencia renal, Khuenl–Brady y cols.14 reportaron un retraso no significativo del inicio de acción del rocuronio cuando se compararon con pacientes sanos (pacientes con insuficiencia renal terminal  = 182 seg versus 126 segundos. En pacientes sanos). El índice de recuperación espontánea, es decir, el tiempo necesario para la recuperación del nivel de transmisión del 25 al 75%, en promedio es de 14 minutos para una dosis de
0.600 mg/kg de rocuronio, sin embargo otros autores la reportan con una duración de hasta de 30 minutos.  El rocuronio no es un reemplazo completo de la succinilcolina como relajante muscular en general, pero su uso así mismo como el uso de mivacurio va siendo más frecuente pues  con ellos se evitan las complicaciones que pueden presentarse con la succinilcolina. La duración de acción en el recién nacido está alargada, comparada con el niño mayor o el adulto.15
La succinilcolina ha sido asociada con paro cardiaco, especialmente por hiperkalemia en pacientes con distrofias musculares no diagnosticadas en el preoperatorio. La FDA ha determinado que la succinilcolina está contraindicada en pediatría, excepto cuando se la va a usar en intubaciones de la traquea que son emergencias y necesitan una vía aérea en forma aguda. Esta declaración está siendo revisada.16,17 La intubación endotraqueal semi urgente o electiva  es una práctica común, tanto en los quirófanos como en la unidades de cuidados intensivos neonatales (UCIN), hoy en día se reconoce que esta maniobra es  extremadamente dolorosa, sin embargo la analgesia intravenosa antes del procedimiento, no es universalmente usada, sobre todo en el neonato o prematuro, el 37% de la UCIN utilizan alguna forma de analgesia ó sedación antes de la intubación orotraqueal y menos del 8% usan una combinación de sedación y relajación mucuscular.18 Estas incluyen profundo estrés cardiovascular incluyendo taquicardia, bradicardia, hipertensión e hipotensión , hipertensión pulmonar, distintos aumentos en presión intracraneal  con potencial aumento en hemorragia intraventricular y episodios de hipoxemia asociados con, disnea, tos y laringoespasmo, vistas con el uso de succinilcolina.19 Lo que ha  motivado el des uso de la succinilcolina en la mayoría de las situaciones clínicas, substituyéndolo por otros relajantes menos agresivos.20 Cuando se dispone de un relajante de comienzo rápido como el rocuronio, esta es una buena alternativa. En casos de procedimientos más rápidos también se debe considerar el mivacurio.
El atracurio, relajante de acción intermedia se metaboliza por esteres no específicos y también sufre degradación Hoffman. Los dos procesos son sensibles al pH y a cambios de temperatura. En condiciones fisiológicas su degradación es por hidrólisis de tipo éster. La eliminación Hoffman es poco importante. La deficiencia de pseudocolinesterasa tiene poco efecto o no efecto en la degradación del atracurio. El atracurio a dosis similares desde el tiempo de la inyección hasta el 95% de recuperación, tiene una duración de 23 minutos en el recién nacido, 29 minutos en niños mayores, comparado con 44 minutos en los pacientes adultos. Desde el tiempo de inyección hasta T25 (25% de transmisión neuromuscular) fue de 10 minutos en recién nacidos, 15 minutos en  niños mayores y 16 minutos en los adultos. Cuando se alcanza T25 debe administrarse dosis suplementarias para mantener la relajación quirúrgica. El volumen de distribución es más grande y la vida media más corta en recién nacidos  comparados con niños de más edad y con el adulto. La eliminación es más rápida en el recién nacido. Cuando se use por infusión continua las dosis son de 4-5µg/kg si se asocia a isoflurane; o de 8-10 µg/kg cuando se asocia a narcóticos intravenosos. No se ha encontrado acumulación con el uso prolongado y la recuperación es rápida.21
Cisatracurio. El besilato de cisatracurio es un isómero del besilato de atracurio, con escasa liberación de histamina. Administrado a 150 µg/kg no produce cambios cardiovasculares importantes. El tiempo de inicio es corto y el de recuperación es más larga en los niños de 1 a 23 meses que en los de 2 a 12 años. Es decir que la potencia del cisatracurio es de un  50% mayor. La ED95 de cisatracurio en el niño es de 0.041 mg/kg, durante la anestesia con halotano. Los relajantes musculares son responsables de más del 80% del choque anafiláctico durante la anestesia. El cisatracurio y el atracurio tienen vías de eliminación similares, incluyendo aquellas que no dependen de hígado y el riñón, por lo tanto la falla renal no interviene en su metabolismo. La vía de Hoffman  es la principal fuente de eliminación. La recuperación de la respiración espontánea es independiente de la dosis administrada.22
El vecuronio es un relajante esteroideo, relacionado al pancuronio (Figura 3). El inicio y duración de acción del vecuronio es dosis dependiente, el inicio y duración de acción también depende de las dosis individuales, en promedio la respuesta  inicial es de  2.1 a 3.8 minutos, la respuesta pico ocurrió dentro de los 2 a 5 minutos, la duración de una dosis estándar es de 30 a 40 minutos. Su capacidad de unión de proteínas es de 60 a 80 %, con una vida media de 4 a 11 minutos. El 30% de la dosis administrada es metabolizada en el hígado, con una vida media de 80 minutos. El 15 al 20% de la dosis se elimina por riñón y un 30 a 50% es excretada por la bilis. Se capta en el hígado y un 50% es eliminado sin cambios por la bilis. Del 4 al14% es eliminado por la orina y una mínima cantidad es metabolizado. Cuando se administra en dosis comparables, tiene mayor duración en el recién nacido (73 min), comparado con 35 minutos en el niño mayor y 53 minutos del adulto. Por lo tanto su acción es prolongada en el recién nacido.23,24 Por lo que se aconseja disminuir la dosis en  un 15 a 20 %, de la  estándar.


Figura 3. Estructura molecular del vecuronio y pancuronio.

  Los efectos cardiovasculares del vecuronio, tales como la  taquicardia, hipertensión o hipotensión (que resulta de la liberación de histamina) puede verse poco, el broncoespasmo ocurre raramente, y la anafilaxia o alergia a los relajantes musculares, puede  ocurrir.25 El vecuronio es un  relajante muscular  que puede ser usado con seguridad en  pediatría, por su relativa escases de efectos secundarios comparado con otros relajantes.
Debido a influencia de muchos factores que interfieren con los relajantes musculares, sus dosis siempre deben de individualizarse según las respuestas. A continuación se mencionan algunos de los factores  que pueden alterar el uso de los relajantes:

Revisión

Los antagonistas más empleados son la neostigmina y el edrofonio. En general, si el bloqueo es intenso se aconseja administrar neostigmina 70-80 μg/kg; cuando
la intensidad del bloqueo es menor se pueden administrar dosis de 40-50 μg/kg de neostigmina o 0,5-1 mg/kg de edrofonio.  Estas drogas previenen el metabolismo de la acetilcolina al combinarse con la colinesterasa. La dosis debe hacerse en forma individual, midiendo el efecto de administración de dosis que se incrementan gradualmente por el uso del estimulador nervioso. Cuando se hace la reversión de esta manera se evita la recurarización. Si hay depresión respiratoria residual debe hacerse el diagnostico diferencial con acción residual de narcóticos. El tren de 4 será normal en este último caso; sin embargo si hay duda se considera ventilación mecánica.30

Tabla No. 1 Tiempos de reversión espontánea.31

Fármaco

Dosis µg/kg

Tiempo para la recuperación del 90% de la contractibilidad (minutos)

Mivacurio

150-200

25-30

Pancuronio

80-100

90-150

Atracurio

400-500

40-60

Vecuronio

80-100

40-60

Rocuronio

500-600

40-60

Cisatracurio

150-200

X


Conclusiones

El uso de relajantes musculares en anestesia pediátrica, al igual que en el adulto, puede hacerse, conociendo los cambios fisiológicos y farmacológicos. El monitoreo apropiado es indispensable no solo en el acto quirúrgico sino también al momento de la reversión de la acción de los relajantes.

Referencias
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