
Volumen
18 Suplemento 1 2006
Indice
| Dr. Miguel Angel Paladino Buenos Aires, Argentina Medico principal del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan paladinomiguel@yahoo.com.ar |
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Los
recién nacidos en general son mas susceptibles de sufrir algún tipo de
accidente con los diferentes medicamentos usados en anestesia. El contenido de
agua corporal total disminuye con la edad, mientras que la grasa y el contenido
de los músculos aumenta, por lo que las
drogas que son solubles en agua tienen un mayor volumen de distribución, y
usualmente requieren dosis iniciales mayores para mantener concentraciones
efectivas en sangre. El mayor volumen de distribución y la inmadurez hepática y
renal retardan el metabolismo y la
eliminación renal de los anestésicos. El
flujo sanguíneo hepático es reducido en el neonato. El desarrollo del receptor
cambia con la edad y el pH en sangre también cambia con la farmacocinética. Los
factores que resultan de una llegada más rápida de agentes inhalados en el
neonato, resultan de una ventilación
alveolar y de un gasto cardiaco mayor en los órganos ricamente vascularizados.
La baja solubilidad del sevoflurano resulta de una llegada más rápida de este
agente y en una eliminación también más rápida, con una depresión miocárdica
menor que el halotano. La inmadurez del miocardio neonatal resulta en una
reducida compliance y distensibilidad menor del miocardio, lo cual reduce la
respuesta a la mayoría de los agentes estimulantes farmacológicos. Los pulmones
son menos complacientes y menos elásticos a la recuperación, por lo que la
pared del tórax es cartilaginosa sus músculos son más susceptibles a la fatiga
respiratoria. La presencia de un tubo nasogástrico incrementa la resistencia del
flujo de oxígeno y gases, especiadamente si es colocado a través de la nariz.
Palabras clave: Farmacología,
niños, desarrollo, receptores, anatomía, fisiología
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In general the newborns are more expose to suffer
adverse effects with the different drugs used in the anesthesia period. Total
body water content decreases with age, whereas fat and muscle content increase,
thus a drug that is water soluble has a larger volume of distribution in the
neonate, and usually requires a larger initial dose to achieve the desired
blood level. The larger volume of distribution and immature hepatic and renal
function of the neonate delays metabolism and excretion of drugs. Hepatic blood
flow as a proportion of cardiac output is reduced in the neonate. The receptor
develop changes in relation with the age, the blood pH also change the
pharmacokinetic in those patients, admitting more non-ionized free drugs.
Protein binding is both quantitatively and qualitatively decreased. Factors
that result in more rapid uptake of inhalation agents by the neonates are
greater alveolar ventilation, greater cardiac output to the vessel rich group
and lower tissue and blood solubility. Sevoflurane may offer and advantage
because it’s reduced solubility results in more rapid elimination, and also
appears to produce less cardiovascular depression that halothane. Immaturity of
neonatal myocardium results in reduced compliance and contractility, reduced
responsiveness to most pharmacological and physiologic stimuli, and increased
susceptibility to both the Ca channel blocking properties of inhalational
anesthetic and the bradycardic effects of opioids. The lungs are less compliant
and have less elastic recoil that does adult lungs. The chest wall is soft and
does not provide a rigid cage either to oppose the actions of the diaphragm or
to maintain the functional residual capacity. The presence of a nasogastric tube increases upper airway resistance,
especially if is inserted through the nostril.
Key words: Pharmacology, pediatrics, development, receptors,
anatomy.
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Para
minimizar los riesgos de la aparición de efectos adversos a los fármacos es
necesario conocer de los mismos, fundamentalmente su farmacocinética,
farmacodinamia, efectos colaterales y adversos, indicaciones y
contraindicaciones. A su vez, del paciente debemos conocer su fisiología normal
(geronte, embarazada, recién nacido), su fisiopatología, su enfermedad
quirúrgica y la patología agregada.1
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Para
lograr la respuesta farmacológica deseada debe alcanzarse una concentración
adecuada del fármaco en el lugar de acción y mantenerse mientras dure el
tratamiento. La aparición del efecto como consecuencia de la concentración del
fármaco en el lugar de acción constituye la fase farmacodinámica del
tratamiento, pero antes de alcanzar esta fase, el fármaco debe sufrir los
procesos de, absorción y distribución; procesos que conjuntamente con el
metabolismo y la excreción, van a condicionar la concentración que se alcance
en el lugar de acción. Estos procesos constituyen la fase farmacocinética del
tratamiento, la cual a través de su repercusión sobre la concentración del
fármaco en el lugar de acción, puede llegar a tener una importancia decisiva en
el resultado de la magnitud del efecto farmacológico y por lo tanto la eficacia
del tratamiento farmacológico.
Figura
1. Las estrategias para seleccionar la anestesia deben de considerar el estado
físico
del paciente, las vías de administración, las drogas usadas y el tipo de
cirugía
La
administración de la misma dosis de un fármaco a distintos individuos conlleva,
con frecuencia, a diferencias importantes en la respuesta farmacológica. Esta
variabilidad interindividual en la respuesta farmacológica se traduce, a nivel
práctico, en el hecho de que para obtener una respuesta dada se precisan dosis
diferentes en los distintos individuos.
La
variabilidad interindividual en la respuesta farmacológica puede atribuirse, en
principio, a una distinta concentración del fármaco en el lugar de acción
(variabilidad farmacocinética) o a diferencias en el efecto producido por una
misma concentración, variabilidad farmacodinámica. Si bien ambas causas pueden
contribuir a la variabilidad en la respuesta farmacológica, existen evidencias
de que, para muchos fármacos, la principal causa de variabilidad
interindividual en la respuesta es la distinta concentración del fármaco en el
lugar de acción. Admitiendo una relación directa entre la concentración del
fármaco en el lugar de acción y la concentración del mismo en la sangre, la
variabilidad interindividual en los niveles plasmáticos, séricos o sanguíneos,
constituye uno de los principales factores de la variabilidad interindividual
en la respuesta. A su vez, la variabilidad interindividual en las
concentraciones plasmáticas tras la administración de una dosis dada es
consecuencia de la variabilidad interindividual en los parámetros
farmacocinéticos, por lo que, en definitiva, cabe atribuir a la variabilidad en
los parámetros farmacocinéticos gran parte de la variabilidad en la respuesta
farmacológica. Esto básicamente se basa en la fisiología distinta del niño
Para
el caso de pacientes pediátricos resulta importante considerar este aspecto
dado que a diferencia del adulto, su
organismo se encuentra en desarrollo respondiendo de una forma diferente.
La
meta deseable es poder tener una magnitud de respuesta farmacológica predecible
con un mínimo de efectos adversos. Será necesario conocer estos mecanismos para
la elección racional del tipo y dosis de drogas.
Luego
de realizada una correcta evaluación preanestésica de nuestro paciente y
valorar las modificaciones en su fisiología y fisiopatología se estará en
condiciones de escoger las técnicas
drogas y las dosis adecuadas. Para ello no solo se deben tener en cuenta los cambios
fisiológicos sino también las variaciones fisiopatológicas ocasionadas por la
enfermedad del paciente. La consecuencia de estás condiciones es la necesidad
de una cuidadosa titulación de ciertas drogas teniendo en cuenta los múltiples
factores que se conjugan para llegar al efecto final.
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Desde
el nacimiento hasta la muerte el ser humano está en constantes cambios anatomo
fisiológicos para adaptarse mejor al medio ambiente o por la degeneración que
ocasiona el paso del tiempo. Desde el punto de vista anestesiológico nos
interesan estos cambios pues ellos nos obligan a modificar en algunos casos
técnicas anestésicas, porque producen cambios fisiológicos que aumentan o
disminuyen las respuestas a las drogas utilizadas por el anestesiólogo. Básicamente
estos cambios alteran dos procesos: el
volumen de distribución (VD) y la excreción que indirectamente modifican la
vida media plasmática.
Para
ejercer su efecto las drogas deben llegar al sitio de acción, generalmente un
receptor, desde el lugar de administración. Este transporte depende básicamente
del gasto cardiaco, de la perfusión de los tejidos y el coeficiente de partición tejido sangre
de cada droga. Revisaremos pues que
procesos fisiológicos del recién nacido, lactante y niño alteran los pasos
precitados. Los cambios farmacocinéticos pueden producir cambios en magnitudes de efectos distintos,
en el comienzo del efecto o de la duración de acción.1
En
general los cambios farmacocinéticos y farmacodinámicos son consecuencia de la
maduración de los tejidos.
Los
principales cambios son.
·
Desarrollo de
receptores
·
Cambios en la
composición corporal
·
Tamaño y flujo
sanguíneo tisular
·
Solubilidad en los
tejidos
·
Unión a proteínas
·
Desarrollo y cambios en
la capacidad metabólica tisular
Desarrollo de los receptores. Los cambios farmacodinámicos durante el desarrollo son una importante fuente de diferencias, particularmente en el prematuro y el niño a término comparada con el adulto. Las modificaciones pueden ocurrir a distintos niveles. Consideraremos los cambios en el receptor, específicos e inespecíficos y en la respuesta tisular. El desarrollo de los receptores y/o efectores varia en relación con la edad. El receptor nicotínico de la unión neuromuscular en el recién nacido se diferencia con el del adulto anatómica y funcionalmente. Se libera menos acetilcolina y la distancia intersináptica es mayor. La respuesta muscular es menor por tener menos fibras musculares. Podríamos decir que la respuesta del niño es miasteniforme.2 Estudios en ratas mostraron que los receptores morfínicos mu 2 de baja afinidad son más abundantes en el recién nacido que los mu 1 de alta afinidad, relacionados con la analgesia. Esto explicaría en parte la mayor depresión respiratoria en este grupo etário. Las modificaciones inespecíficas son aquellas que modifican físico químicamente el ambiente de la célula. Los cambios en
El
desarrollo de otros tipos de receptores como son los histaminérgicos,
serotoninérgicos, muscarínicos y dopaminérgicos también están alterados. La
marcada bradicardia que presentan los recién nacidos a drogas como la
succinilcolina, el remifentanilo y el
alfentanilo podrían ser un ejemplo
válido.
La
alteración de receptores dopaminérgicos a nivel cardiaco en el recién nacido hacen
poco previsible la acción de la dopamina exógena en la falla cardiaca. Las
dosis correctas serian aquellas que producen el efecto buscado. Al momento del nacimiento los dos ventrículos
pesan aproximadamente lo mismo, pero al cabo de 4 semanas y por efecto del
aumento de la poscarga y demás
exigencias, el ventrículo izquierdo crece
y llega a pesar el doble del ventrículo derecho al promediar la primera
infancia. Las células
contráctiles en el recién nacido corresponden al 30% del total mientras que en
el adulto son el 60% y la capacidad del
retículo sarcoplásmico para almacenar y utilizar el calcio mejora con la edad y
asegura luego una mejor contractilidad. Por contar con una red de Purkinje menos
negativa tiene potenciales de acción más breves y una mayor capacidad de
respuesta a las altas frecuencias (200 latidos/ min.) que en un adulto
llevarían al colapso cardiovascular. En ocasiones se puede ver como respuesta a la
hipotensión o a la hipovolemia en el recién nacido una bradicardia. Con una
frecuencia cardiaca menor de 100 por
minuto es muy factible que llegue al paro cardiaco. Ello es consecuencia
posiblemente de la inmadurez del sistema nervioso simpático y al predominio del
parasimpático o de la falta de respuesta tisular.
La
respuesta tisular también modifica la magnitud final del efecto de las drogas.
Se cree que si bien los receptores existen, faltarían algunos de los
componentes proteicos del complejo receptor efector. Además algunos tejidos como el miocardio del recién
nacido son incapaces para una respuesta similar a la del
niño mayor. El escaso desarrollo de los quimio y barorreceptores influye para
que las respuestas reflejas a la acción vasodilatadora y depresora de las
drogas sean a veces insuficientes o nulas. Así mismo la inmadurez del tejido
nervioso permitiría magnitudes de efecto distintas a las del adulto.2
El pH sanguíneo también alteraría la farmacocinética en
estos pacientes, permitiendo más droga libre no ionizada. La mayor cantidad de
algunas sustancias maternas como la progesterona, potenciaría la acción de las
endorfinas endógenas aumentando ambas durante los primeros 10 días de vida.1
Tabla 1. Receptores adrenérgicos beta y eventos
posreceptor
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| Vías de administracion |
La
cantidad de droga que se absorbe es directamente proporcional con la que llega
a la biofase o sea a su sitio de acción. La absorción depende de la vía de
administración. La vía endovenosa obvia las variaciones pues no necesita de la
absorción.1,2,3
Vía intravenosa. La
existencia de sistemas para la infusión controlada es necesaria ya sea para la
administración de fluidos en pacientes pequeños como para la administración de
drogas vasoactivas en cualquier período de la vida.
Los
conectores, llaves de tres pasos, equipos de perfusión y sangre deben tener un
sistema de adaptación universal, tipo luer
lock para evitar las desconexiones accidentales que podrían pasar
inadvertidas en el intraoperatorio. Los sistemas para administración rápida de
fluidos son útiles. En los pacientes pequeños estos pueden ser reemplazados por
la infusión rápida de volumen con jeringa. En el niño pequeño existe otro
cuidado importante, es el relacionado con la dilución de las drogas, la cual
debe estar debidamente estandarizada en cada servicio, para evitar errores en
la administración. Las jeringas conteniendo las drogas a utilizar deben tener
claramente visible tanto el nombre de la droga como la dilución de las mismas y
la cantidad de droga por mL de ser posible.
Vía inhalatoria. Los agentes inhalatorios llegan al
equilibrio más rápidamente por la alta concentración tisular comparada con el
adulto. Este rápido equilibrio se consigue por la combinación de un incremento
de la ventilación alveolar en relación con la capacidad residual funcional y un
aumento del gasto cardiaco. Los agentes inhalatorios se desplazan por
diferencias de presión parcial, lo cual les posibilita pasar del pulmón a la
sangre y desde allí distribuirse hacia los distintos órganos del cuerpo. Este
desplazamiento está determinado por el coeficiente de solubilidad o de
partición para cada líquido y tejido corporal, lo que a su vez depende del
contenido proporcional de agua, lípidos y proteínas.4
Vía oral. La vía oral
es la ruta más fácil y frecuente para administrar medicamentos. La absorción ocurre por difusión pasiva, a través de un gradiente de
concentración. Hay dos factores
principales, la difusión dependiente del pH, y el tiempo de vaciamiento
gástrico, que regulan la absorción gastrointestinal de los medicamentos. Al
nacer, el pH gástrico suele fluctuar
entre 6 y 8, pero disminuye con rapidez al cabo de 24 horas a un valor entre 1
y 3. Hacia los tres meses de edad, el pH gástrico y el volumen corregido de
acuerdo con la edad, se aproximan al límite de los valores del adulto,
alcanzándose los niveles definitivos a partir de los tres años de edad.
El tiempo de vaciamiento
gástrico puede estar prolongado en los recién nacidos y en los prematuros, y
alcanza los niveles del adulto hacia los seis meses. Estos factores afectan al
tiempo que tarda en alcanzarse la concentración máxima del fármaco, pero no
necesariamente al grado de absorción.
Otros factores que influyen en la absorción intestinal
de fármacos son la maduración gradual de la función biliar, la colonización
variable del intestino por flora bacteriana, y el alto grado de actividad de la
enzima glucuronidasa del intestino de un recién nacido. Esta última enzima
puede degradar compuestos glucuronizados con el consiguiente aumento de la
droga no conjugada. Durante los días que siguen al nacimiento, la actividad de
la enzima es unas siete veces mayor que en el adulto.1,4
Vía endotraqueal. La vía
endotraqueal o intratubo tiene un importante lugar en los niños, pues permite
una rápida y segura absorción de drogas como la atropina y la adrenalina.
Vía intramuscular. La inyección
intramuscular es dolorosa. Esta sujeta a las variaciones en la irrigación
tisular. En el neonato la masa muscular es aproximadamente el 20% de la masa
corporal (50% en el adulto) recibe el 10% del relativo alto gasto cardiaco. Es
decir que el músculo del neonato recibe cuatro veces más flujo sanguíneo por
gramo de tejido que el adulto. Esto explica el rápido comienzo de acción de la
succinilcolina y la ketamina. La aplicación de drogas intramuscular en la
lengua es una alternativa extremadamente útil para administrar drogas cuando no
se dispone de vía venosa. Se pueden administrar drogas hasta un volumen de dos mL.
Se pueden administrar glucocorticoides, atropina, relajantes, fentanilo, midazolam,
etc.
Vía subcutánea. La vía
subcutánea es más lenta que la anterior ya que la irrigación es menor. Es una
adecuada vía para drogas de acción lenta como la dosis de naloxona de mantenimiento
o la insulina.
Vías intranasal y
sublingual.
La vía intranasal y la sublingual son erráticas y poco recomendables. Las
drogas deben ser liposolubles, se absorben algo más rápido que por vía oral. Al igual que la administración por la
mucosa oral, la vía intranasal provee el beneficio de la rápida instalación del
efecto (latencia rápida), es una técnica no invasiva y evita el metabolismo
hepático de primer paso. Los fármacos pueden administrarse con spray nasal,
gotas nasales, hisopos saturados con el fármaco o con nebulizador. El objetivo
es depositar la droga en la mucosa para que alcance las venas capilares
submucosas e ingresen a la circulación sistémica. Algunas fracciones del
fármaco aplicado por esta vía pasarán al tracto respiratorio superior y
pulmones, otra podrá depositarse en la capa de moco y otra podrá ser deglutida.
El epitelio no olfatorio está altamente vascularizado y cubierto por un
epitelio seudoestratificado y columnar. La absorción puede estar afectada por
la variabilidad de la vasculatura de la mucosa nasal, su perfusión sanguínea y
condiciones patológicas intranasales existentes (pólipos, rinitis, etc.). La superficie
de absorción es de 1 cm2 aproximadamente. El moco que cubre el epitelio nasal
presenta una doble capa y consiste en 95% agua, 1%-2% sal, y 2%-3% mucina. La
capa hídrica contacta la superficie mucosa y la capa de moco es superficial. El
fármaco debe ser, tanto hidrosoluble como liposoluble para pasar a través del
moco y alcanzar la mucosa nasal. Esto hace que la absorción de drogas administradas
por vía nasal sea compleja. La química del fármaco (adición de surfactantes,
pH) puede tener gran significancia en la absorción y el efecto de la droga.5
Vía
intrósea. Las zonas anatómicas más adecuadas son: tibia proximal, (para niños
menores de 6 años es la más útil), tibia distal, fémur distal y trocánter
mayor. Pueden administrarse coloides,
cristaloides y drogas como catecolaminas, calcio, digital, heparina, lidocaína,
atropina, bicarbonato de sodio y
antibióticos.
| Dosificación en pediatría. Nociones generales |
El
agua corporal total (ACT) al nacer es aproximadamente el 85% en el prematuro,
78% en el recién nacido a término. Decrece al año de vida al 60%. Durante ese
tiempo el agua extracelular (AEC) disminuye desde el 55% en el prematuro y 45%
en recién nacido a término a 25% a los 12 meses. El agua intracelular (AIC)
tiende a incrementarse desde el 30% en el primer mes de vida, para llegar al
45% a los 3 meses. Entre los 1 y 3 años hay un pobre incremento, para disminuir
a partir de los 3 o 4 años.
Debido
al mayor contenido acuoso total y extracelular del recién nacido en relación al
adulto, cabe esperar que el volumen de distribución de los fármacos hidrófilos
sea, en L/Kg, mayor en el recién nacido que en el adulto. Así, para un fármaco
con distribución a toda el agua corporal, que no se una en proporción
importante a proteínas y otros componentes no acuosos, el volumen de
distribución en el recién nacido sería un 30% superior (en L/Kg.), y por tanto,
la dosis de carga (en mg/Kg.) debería ser también un 30% superior. En el caso
de un fármaco que se distribuya sólo en el agua extracelular, el volumen de
distribución en el recién nacido sería 2.25 veces superior al del adulto, y en
la misma proporción debería ser superior la dosis de carga. La proporción de
agua extracelular (volumen de agua/peso corporal) disminuye con la edad de modo
paralelo a la disminución de la relación superficie corporal/peso corporal, por
lo que la dosis de carga en pediatría para fármacos hidrófilos podría estimarse
a partir de la dosis en adultos teniendo en cuenta las diferencias de
superficie corporal (que reflejan diferencias en agua extracelular) en lugar de
las diferencias en peso.2,3
Si
decimos que el recién nacido necesita 2 mg/Kg de succinilcolina es evidente que
necesita el doble del adulto, pero si expresamos la dosis en 40 mg por metro
cuadrado de superficie corporal, la dosis es similar a cualquier edad de la
vida, ¿Por qué?, porque la dosis por
metro cuadrado relaciona en forma constante el agua intracelular y el agua
extracelular.
Una
formula sencilla para determinar la misma es la siguiente.
Superficie
corporal = peso 4+7
peso + 90
El
cálculo de la dosis de carga en niños a partir de la dosis en adultos lleva a
dosis mayores cuando el cálculo se efectúa en función de la superficie corporal
que cuando se efectúa en función del peso.
Puesto
que la proporción de tejido adiposo es inferior en el recién nacido que en el
adulto, cabe esperar que el volumen de distribución de los fármacos lipofílicos
sea inferior en el recién nacido que en el adulto. Sin embargo, los fármacos
lipofílicos suelen unirse a las proteínas plasmáticas, que están disminuidas en
el recién nacido en relación al adulto, lo que daría lugar a un mayor volumen
de distribución aparente en el recién nacido. Estos efectos contrapuestos sobre
el volumen de distribución de los fármacos lipofílicos dificultan la obtención de indicaciones
generales en relación a la dosis de carga.1 La tabla 2 muestra
algunas drogas de uso frecuente de acuerdo a su solubilidad.
Tabla
2. Fármacos hidrosolubles y liposolubles más frecuentes
|
|
Fármacos hidrosolubles predominantes
|
Fármacos liposolubles predominantes
|
Atropina
Relajantes
musculares
Neostigmina
|
Inductores
endovenosos
Líquidos
volátiles
Benzodiazepinas
Opioides
|
La corrección de la
dosis de mantenimiento debe efectuarse según las diferencias en el aclaramiento.
Si se desconocen los valores del aclaramiento del fármaco en ambos grupos puede
aventurarse una corrección de la dosis de mantenimiento en función de la
superficie corporal en los niños mayores de 1 año, ya que la actividad
metabólica, el gasto cardíaco, los flujos sanguíneos renal y hepático, y la
velocidad de filtración glomerular en niños y adultos se correlacionan mejor
con la superficie corporal que con el peso. En el caso de los recién nacidos, y
sobre todo en el de los prematuros, no pueden darse reglas de dosificación a
partir de la dosis en adultos debido a la inmadurez de su metabolismo y
mecanismos de excreción. No obstante, puede aventurarse que la dosis adecuada
en estos grupos es, en general, inferior a la obtenida en función del peso
corporal. Entre el primer mes de vida y el año de edad, la corrección de la
dosis de mantenimiento podría aproximarse en función del peso corporal.
Tabla
3. Relaciones
corporales a través de los años
|
|||||||
Edad
|
kilos
|
SC
|
C-SC %
|
Tronco %
|
MS %
|
MI %
|
SC/Peso
|
RN
|
|
0.2
|
21
|
30
|
19
|
28
|
0.066
|
Lactante
|
3-15
|
0.45
|
19
|
32
|
19
|
30
|
0.045
|
2 a 10 años
|
|
1.05
|
15
|
32
|
19
|
34
|
0.036
|
10 a 14 años
|
|
1.25
|
13
|
32
|
19
|
36
|
0.025
|
Mayor 17 años
|
>50
|
> 1.75
|
10
|
32
|
19
|
37
|
0.025
|
SC=
Superficie corporal m2. C-SC% =
Cabeza-superficie corporal %. MS%= Miembro superior %. MI% = Miembro inferior
%. SC/Peso = Relación superficie corporal/peso
|
|||||||
Solubilidad
en los tejidos. Una vez absorbida la droga, se distribuye de acuerdo a
la solubilidad en los tejidos y el flujo sanguíneo. La solubilidad de las
drogas en los distintos tejidos varía con la composición de los mismos,
fundamentalmente con la relación entre agua, lípidos y proteínas. Las drogas
muy ionizadas, como los relajantes musculares tienden a distribuirse por el
espacio extracelular.
| Factores que modifican el pasaje a los tejidos |
Podemos definir
| Tamaño de los órganos y flujo sanguíneo |
En
el RN la relación cerebro-músculo es de 3 a 1, en adultos es de 1 a 30. El
cerebro recibe un tercio del gasto cardiaco. Varían fundamentalmente el volumen
de distribución ya que facilita la llegada de sangre a determinados órganos
aumentando la magnitud de acción en los mismos.
Un
ejemplo lo podemos observar con los agentes liposolubles como el tiopental
sódico, opioides y anestésicos volátiles. El corazón y el cerebro van a recibir
más irrigación permitiendo una llegada más rápida de las drogas. Por un lado la
acción sobre el SNC es más precoz, eso es útil, pero también, el corazón se va
a deprimir más rápido y la depresión y la vasodilatación van a ser más intensas.
En los RN el pasaje al SNC de los narcóticos está facilitado por la falta de
desarrollo de
En
términos generales digamos que la rapidez en el comienzo de acción de los
fentanilos tiene relación con la liposolubilidad, el tamaño de la molécula, el
grado de ionización y la fracción unida a proteínas. Por lo tanto deberíamos ser muy cuidadosos con el uso de estas drogas
en RN y lactantes pequeños, en especial cuando hay patología agregada. Entre
los
| Union a proteínas |
La
unión de las drogas a las proteínas disminuye la llegada de las mismas a los
sitios de acción ya que esa unión impide el pasaje por la membrana celular. Así
mismo impide el metabolismo y excreción. Se podría decir que la droga unida
actúa como reservorio. La unión a proteínas, fundamentalmente a la albúmina,
está regulada entre otros factores, como
el pH del medio y el pK de la droga.
Cuando el pH tisular varía, se modifica
la cantidad de moléculas no ionizadas, es decir aquellas que pueden atravesar
las membranas celulares. Estás variaciones pueden influir en la magnitud y
duración del efecto final del fármaco. Un claro ejemplo de la importancia de
esta modificación se ve en el paciente acidótico que retiene las moléculas de
fentanilo en la célula nerviosa, prolongando el despertar y la depresión
respiratoria. La unión a proteínas es uno de los determinantes del volumen de
distribución. Es afectada por la edad y algunas enfermedades. Las drogas ácidas
preferiblemente se unen a la albúmina. Así lo hacen el tiopental sódico y las benzodiazepinas (BDZ). Las
drogas básicas, opioides, relajantes musculares, anestésicos locales, se unen
preferentemente a la alfa 1 glicoproteína. Está fracción proteica se encuentra baja desde el nacimiento,
normalizándose a los 6 meses. La morfina pese a ser una droga básica se une a
la albúmina. La capacidad de unión proteica disminuye con el nacimiento
cualitativamente. Algunas enfermedades agudas y crónicas, inflamaciones,
neoplasias, quemados, sépticos, causan cambios en la concentración sanguínea de
las proteínas, en general aumentan la alfa 1 glicoproteína y disminuyen la
albúmina.
En
los quemados aumenta la glicoproteína, aumentando la unión de sustancias como
la ketamina, fentanilo y bloqueadores neuromusculares, disminuyendo su volumen
de distribución, por lo tanto se restringe la llega a los sitios de acción por
lo que aumentan los requerimientos de estas drogas básicas.
En
cambio, para sustancias como el tiopental sódico las necesidades disminuyen por
haber menos albúmina disponible para su unión, por lo tanto hay más droga libre
para llegar al lugar de acción.
La concentración de
droga libre es la responsable del efecto de las drogas. Por lo tanto a mayor
unión a proteínas, más importantes serán los cambios en sus efectos.1 En los RN, las tasas de alfa-1- glucoproteínas son más bajas, contribuyendo a
aumentar la fracción libre de los anestésicos locales. Como se mencionó antes,
esta tasa de alfa-1-glucoproteina alcanza los valores del adulto a partir del
sexto mes de vida, y aumenta también cuando existen infecciones de las vías
respiratorias. En el lactante la fracción libre de lidocaína (48 %) es el doble
que en niños y adultos (26 %). La diferente proporción de agua en los compartimentos orgánicos en las distintas
edades, influye de manera importante en la distribución. Las modificaciones más
importantes tienen lugar en el período neonatal y lactancia, alcanzando los
valores del adulto a los 15 años aproximadamente. La bupivacaína no es
aconsejada por los autores franceses para los niños menores de un año. Las razones de ello son el aumento de
la droga libre por disminución de las proteínas plasmáticas, particularmente la
alfa- glucoproteina ácida, a quién se une la bupivacaína. Por otra parte
también existe menor cantidad de tejido adiposo para la fijación de la droga,
hay un aumento de la vida media, debido al aumento del volumen de distribución
una disminución del clearence hepático por disminución del flujo sanguíneo
hasta el tercer mes vida y por disminución del metabolismo, por lo que resulta
una mayor toxicidad sistémica de la bupivacaína, tanto cardiovascular como
neurológica por las alteraciones mencionadas.6
| Cambios en la capacidad metabólica y desarrollo |
Los
riñones del RN representan una fracción
del peso corporal total que es el doble que en los adultos. Sin embargo, el
riñón del RN es un órgano anatómica y funcionalmente inmaduro, por lo que todos
los aspectos relacionados con la excreción renal se hallan disminuidos.
Ejemplos de fármacos cuya eliminación se ve afectada por la inmadurez de las
funciones renales del RN son los siguientes: aminoglucósidos, indometacina,
digoxina, penicilinas, sulfonamidas. Las drogas anestésicas de uso en la
actualidad tienen escasa excreción renal.
El
hígado es el órgano más importante para el metabolismo de las drogas. La mayor
parte de estas reacciones son
catalizadas por enzimas localizadas en los microsomas hepáticos.
Algunos
de estos procesos están alterados en el RN y en el lactante. El RN tiene
capacidad aceptable para la conjugación con sulfatos y de oxidación con
desmetilación, mientras que la conjugación con glucurónido es deficiente aun
por varios meses. La significación clínica de esta disminución depende de la
existencia de vías metabólicas alternativas. El metabolismo oxidativo es la vía
más importante para muchos fármacos. La hidroxilación es pobre. Morfinosímiles
y las BDZ tienen en el RN tienen una menor tasa metabólica que justifica la
mayor depresión que le produce el pasaje placentario de las drogas
administradas a la madre durante el parto. La actividad enzimática plasmática
es pobre y se va desarrollando paralelamente con las proteínas plasmáticas. La pseudocolinesterasa
no escapa a esta regla.2
| Desarrollo del aparato respiratorio y absorción de vapores y gases |
La
absorción y distribución de los anestésicos inhalatorios es más rápida en los
neonatos y lactantes. Los efectos de los anestésicos están regulados por los
aparatos respiratorio, cardiovascular y por el sistema nervioso. Estos efectos
se relacionan en parte con una mayor frecuencia respiratoria, mayor índice
cardiaco, una mayor proporción (18%) del gasto a los tejidos más irrigados. Los
factores que modifican la velocidad en la llegada a los órganos son
característicos que dependen de la droga, del paciente y del anestesiólogo. La
desigualdad entre la ventilación y la perfusión, la obstrucción respiratoria y
los cortocircuitos cardiacos, sobretodo los de derecha a izquierda, dan como
resultado una absorción más lenta.1,7
La
concentración inspirada puede y debe ser regulada por el anestesiólogo. Debemos
tener en cuenta que cuanto mayor sea la presión parcial del anestésico
inspirado, más rápido será el incremento de la concentración alveolar.
Con
referencia al paciente, el niño tiene características fisiológicas, que debemos
resaltar. La frecuencia respiratoria, en el RN es aproximadamente el triple que
en el adulto. Con valores de entre 30 y 40 respiraciones por minuto que
aseguran una ventilación alveolar adecuada con un menor consumo de oxígeno. Por
otra parte, la relación entre ventilación alveolar y capacidad residual
funcional es de
Con
referencia al sistema cardiovascular debemos recordar que tiene fibras
miocárdicas son inmaduras. El retorno
venoso está condicionado por la contracción auricular, la precarga y el tono de
las venas. Estos factores cobran importancia en cuanto al cuidado que se debe
poner en pacientes pediátricos con ayuno prolongado o deshidratados, por el
volumen circulante disminuido con caída de la precarga y por ende del retorno
venoso. Los agentes inhalatorios disminuyen el tono venoso, aumentando la
desproporción entre continente y contenido.
Los
barorreceptores situados en el arco aórtico y seno carotídeo regularan la frecuencia cardiaca a través de los nervios
de Cyon, rama del vago y Hering rama del glosofaríngeo. Sí bien estarían
presentes desde el nacimiento, sus respuestas se producirían sobre la base de
los niveles de catecolaminas, neurotransmisor que estaría disminuido es su
efecto final, en el neonato.
Se
define la solubilidad de un anestésico inhalado a partir de la proporción de
sus concentraciones entre dos fases (por
ejemplo: sangre/gas, sangre/cerebro, etc.) cuando las presiones parciales están
en equilibrio. Es decir que al disminuir la solubilidad del anestésico en
determinado tejido, disminuye también el tiempo para llenar ese órgano.
Los agentes
inhalatorios se desplazan por diferencias de presión parcial, lo cual les
posibilita pasar del pulmón a la sangre y desde allí distribuirse hacia los
distintos órganos del cuerpo. Este desplazamiento está determinado por el
coeficiente de solubilidad o de partición para cada líquido y tejido corporal,
lo que a su vez depende del contenido proporcional de agua, lípidos y
proteínas. Tengamos en cuenta para ello que la fracción acuosa fija menos droga
que la fase lipoproteica.
De
este modo, menores solubilidades en sangre permiten alcanzar el equilibrio
entre el alvéolo y la sangre y una más rápida llegada al cerebro. Es de
mencionar que para el caso del sevoflurano algunos autores sostienen que no
existen estas implicancias debido a su baja solubilidad. La solubilidad en el tejido muscular aumenta linealmente con la
edad probablemente por el incremento de proteínas y grasa. Durante el
mantenimiento anestésico, el coeficiente de partición sangre-gas disminuye
aproximadamente 10% con la hemodilución con cristaloides.
En
el grupo de tejidos muy irrigados como por ejemplo corazón o cerebro, existe
una solubilidad 50% menor en el lactante que en el adulto, dada la mayor
cantidad de agua en relación con los lípidos y proteínas. Así, el equilibrio
entre la sangre y estos tejidos se alcanzará más rápido, y de esta forma en
pacientes RN el cerebro y el corazón se llenarán más rápido. Ahora bien, del
mismo modo que el agente inhalatorio llega con mayor velocidad al cerebro y
consigue allí el efecto deseado, también lo hará sobre el corazón, produciendo
depresión miocárdica.
Si consideramos las
características del cerebro del RN (el mayor contenido de agua, la barrera
hematoencefálica inmadura teniendo en cuenta el volumen cerebral del neonato,
su flujo sanguíneo, etc.), el tiempo necesario para llegar al equilibrio de la
presión parcial del anestésico en el encéfalo será un 50% menor que en
pacientes adultos.
Al disminuir la
ventilación alveolar, la anestesia se vuelve superficial, incrementándose la
ventilación espontánea. Este es un efecto de retroalimentación negativo,
mecanismo que se presenta durante el período de inducción lo cual permite
utilizar elevadas concentraciones del agente anestésico, para lograr
rápidamente el efecto. Frente a las altas concentraciones inspiradas, la
depresión respiratoria protege de los efectos depresores circulatorios
excesivos. Durante el mantenimiento anestésico si no se utiliza la ventilación
controlada, la depresión respiratoria excesiva puede ser la causante de
arritmias, principalmente con halotano.
La
relación entre presión parcial alveolar - aire inspirado del anestésico aumenta
peligrosamente conforme a la depresión constante del gasto cardiaco, recordemos
la fórmula de velocidad de inducción, desencadenando un círculo vicioso que
puede llevar al colapso cardiovascular y a la muerte si no es debidamente
previsto.
Podemos
decir entonces, que cuanto más pequeño e inmaduro sea el paciente (prematuro,
bajo peso, etc.), deberemos disminuir la concentración inspirada del anestésico
durante la ventilación asistida ya sea mecánica o manual, y titularla de
acuerdo a la respuesta hemodinámica. Resumiendo: los anestésicos inhalatorios
son utilizados ampliamente en pediatría como únicos agentes, si bien presentan
como desventaja el hecho de provocar, efectos indeseables por desconocimiento
de las variaciones farmacocinéticas del agente. Es importante recordar que el
lactante requiere un 30% más de anestésico que un adulto. Algunos factores tales como la concentración
inspirada, la frecuencia respiratoria, la ventilación alveolar y la capacidad
residual funcional alteran la llegada del halogenado al pulmón. Al disminuir la
solubilidad del anestésico en determinado tejido, disminuye también el tiempo
para llenar ese órgano. En el grupo de tejidos muy irrigados como por ejemplo
corazón o cerebro, existe una solubilidad 50% menor en el lactante que en el
adulto, dada la mayor cantidad de agua en relación con los lípidos y proteínas.
Así, el equilibrio entre la sangre y estos tejidos se alcanzará más raudamente,
y de esta forma en pacientes recién nacidos, el cerebro y el corazón se
llenarán más rápido. Tengamos presente que
situaciones tales como hipovolemia, falla miocárdica, sepsis, etc., disminuirán
la presión arterial y el gasto cardíaco, aumentando la captación cerebral de
anestésico.8
| Desarrollo del sistema cardiovascular del neonato |
El niño pasa de la circulación fetal a la neonatal, y
su desarrollo miocárdico sufre cambios estructurales y funcionales: la suma de
estos factores incidirán también en la diferencia del rendimiento cardíaco GC (gasto
cardíaco). En el nacimiento el grosor de ambos ventrículos es prácticamente
igual; luego el ventrículo derecho se encuentra con que debe eyectar sangre
contra una resistencia más pequeña (pulmonar) a diferencia del ventrículo izquierdo
cuya resistencia es mayor (sistémica), y en aparente respuesta a esto es que se
producen los cambios anatómicos. El ventrículo izquierdo inicia un proceso de
hiperplasia como de hipertrofia, el cual se completa a los dos años y se igual
a la del adulto la relación VI/VD de 2:1.
La fibra miocárdica inmadura posee características
propias que la diferencian del adulto:
·
El miocito es pequeño
y sus miofibrillas están desorganizadas.
·
El sistema tubular
transverso está ausente, y se adquiere con la maduración.
·
El retículo
sarcoplásmico aún no está totalmente
capacitado para fijar y liberar. calcio.
Dentro de él se produce la activación de la bomba de
calcio, se almacena y remueve este ión. La célula miocárdica fetal cuenta con
menor disponibilidad de este elemento.
Las proteínas que participan activamente del proceso
de contractilidad: actina, miosina y troponina, se hallan en menor proporción,
incluso presentan cambios conformacionales. La miosina se halla en dos formas
(V1, V3), esta última aumenta a medida que avanza el desarrollo del recién
nacido ya que estaría relacionada con la disminución del consumo de oxígeno
(que es alto en el RN) todo esto favorecería un mayor rendimiento cardíaco.9
La
contractilidad esta determinada primariamente por la disponibilidad de calcio iónico intracelular. Con la
despolarización de la célula cardiaca, una pequeña cantidad del mismo entra a
la célula liberándose simultáneamente calcio iónico adicional del retículo
sarcoplasmático (sitio de almacenamiento). El calcio iónico se une a los
filamentos de troponina, la tropomiosina es desplazada del sitio de unión
activa con la actina, formando puentes
cruzados de actina-miosina (acoplamiento excito-contráctil).
Cuanto mayor es la concentración de calcio iónico
mayor es el número de puentes actina-miosina que se forman por lo tanto, mayor
será la contractilidad y la habilidad del ventrículo para vaciarse. Todos los agentes con propiedades inotrópicas
positivas tienen como común denominador “el incremento de la concentración
intracelular de calcio” lo cual puede
lograrse:
·
Aumentando el gradiente (sales de calcio)
·
Inhibiendo
·
Activando los canales de calcio dependientes
del receptor o facilitando su movilización desde los depósitos en el sarcolema
(catecolaminas - receptor Beta)
·
Amplificando la respuesta distalmente a dicho
receptor (inhibidores de la fosfodiesterasa).
La
relajación del ventrículo durante la fase isovolumétrica, también es un proceso
activo que implica la disminución del calcio iónico intracelular secuestrándolo
al sarcolema o bombeándolo al exterior, para desactivar los puentes actina
-miosina. Cuanto mayor sea la relajación mayor será la habilidad del ventrículo
para llenarse, lo cual se describe como efecto “lusitrópico” o lusitrófico.10
El estudio de la contracción del miocardio derivó en
la posibilidad de investigar diferentes mecanismos de acción y a obtener nuevos
fármacos que actúan de manera diferente, permitiendo modular los efectos
positivos y eliminar gran parte de los efectos negativos para mejorar la
función ventricular. Paralelamente, fue necesario introducir nuevos términos
como inodilatadores y lusitrópicos. Estos últimos mejoran la relajación
miocárdica. El principio de acción común de todos los inotropos ha sido el
aumento del calcio intracelular por estimulación de la adenilciclasa,
aumentando el monofosfato de adenosina cíclico (AMPc) como son todos los viejos
inotrópicos que actúan a través de los receptores beta o por bloqueo del
catabolismo del AMPc, gracias a la inhibición de la fosfodiesterasa miocárdica,
particularmente aquellos que son más selectivos que sólo actúan sobre la
fracción III de la enzima. El AMPc activado por una proteína-quinasa modula los
canales lentos de calcio del sarcolema, de tal manera, que más canales de calcio
se abren durante cada potencial de acción, consecuentemente, más calcio entra a
la célula y esto estimula mayor liberación de calcio desde el retículo
sarcoplásmico, induciendo la interacción de 2 proteínas contráctiles como son la
actina y la miosina produciéndose la contracción. La regulación de este
mecanismo está modulado por la troponina C, que posee sitios específicos donde
actúa el calcio y está inhibida por la tropomiosina que es bloqueada también
por el ión calcio. En definitiva la contracción dependerá del número de
unidades de troponina C unidas al calcio y de la cantidad de calcio que bloquea
la tropomiosina.11
La acción vasodilatadora a nivel vascular periférico,
de los nuevos fármacos como el levosimendan, se establece también por un
aumento del AMPc, que a este nivel también estimula la bomba de calcio del
sarcolema y al mismo tiempo
El
levosimendan es un fármaco que aumenta la sensibilidad al calcio de las
proteínas contráctiles. El mismo se une al dominio N-terminal de
La tabla 4 muestra algunas peculiaridades referentes a
las catecolaminas endógenas y al uso de estos fármacos en los pacientes
neonatos.
Tabla 4. Catecolaminas en el neonato
|
·
En general se ve que los neonatos necesitan
un mayor nivel de catecolaminas circulantes para cumplir sus funciones
basales.
·
Esta condición lo pone en inferioridad de condiciones
para enfrentar las emergencias aumentando sus funciones.
·
Sus reservas fisiológicas son menores que
en los niños mayores.
·
Se ha visto una menor respuesta a las dosis
habituales de catecolaminas exógenas.
·
Hay significativas diferencias en la biodisponiblidad de las drogas hidrosolubles en los neonatos.
·
Gran volumen de distribución de drogas
hidrosolubles, como dobutamina, dopamina
·
Las aminas simpaticomiméticas al eliminarse siguen una cinética lineal de
primer orden
|
| Inflamación e insuficiencia cardiaca |
En el RN críticamente enfermo y muy particularmente en
el RN de muy bajo peso son muy frecuentes las alteraciones hemodinámicas.12 El mantenimiento de la presión arterial depende del volumen intravascular, del GC
y del tono vasomotor. Este elevado GC, casi el doble de un adulto, se debe a
que debe sostener un alto consumo de oxígeno (7 mL/Kg./min.) en relación con el
adulto (3.9 mL /Kg./min.)
Los neonatos y los lactantes con insuficiencia
cardiaca aguda frecuentemente desarrollan acidosis, insuficiencia respiratoria
y trastornos metabólicos como hipoglucemia, hipocalcemia e hipomagnesemia, que
deben de corregirse. Se asume que en el RN nacido la falla cardiovascular se
debe generalmente a la depleción de volumen intravascular y a la disfunción
miocárdica secundaria a la hipoxia.12 Es por ello que aunque el
tratamiento de la hipotensión arterial en el prematuro de bajo peso viene
determinado por la causa etiológica que se sospecha, habitualmente se inicia
produciendo una expansión de volumen, seguida, cuando resulta necesario, de la
administración de agentes inotrópicos y vasoactivos.
La insuficiencia cardiaca es un
síndrome complejo con múltiples etiologías que afecta a otros órganos y sistemas
además del cardiovascular, como el músculo esquelético, renal, neuroendócrino e
inmunológico. El sistema inmune es habitualmente un mecanismo de defensa del
organismo y está constituido por varios componentes que interactúan en forma
compleja; los relacionados particularmente con el fallo cardíaco son:
citoquinas, moléculas de adhesión, autoanticuerpos, óxido nítrico y endotelinas.
En situaciones normales la respuesta inflamatoria puede ser protectora ante una
injuria cardiaca, sin embargo en estados avanzados representan una respuesta
anormal.13 La progresión de
la insuficiencia cardiaca, independiente de su etiología, está relacionada con
una pérdida progresiva de miocitos. La remodelación ventricular juega un papel
central en este proceso y es consecuencia de diversos factores. El remodelamiento cardíaco fue definido por el International Forum on Cardiac Remodeling, como un conjunto de
modificaciones en la expresión genética, moleculares, celulares e
intersticiales, que se manifiestan clínicamente como cambios en el tamaño,
forma y función del corazón, y que ocurren luego de una injuria cardiaca. En él
están involucrados los miocitos (con un rol principal), el intersticio,
fibroblastos, colágeno y la vasculatura coronaria. Otros procesos vinculados
son la isquemia, necrosis y apoptosis celular. Este fenómeno puede ocurrir
luego de diferentes insultos como una isquemia de miocardio, sobrecarga de
presión (hipertensión arterial, estenosis aórtica), miocarditis, miocardiopatía
dilatada o sobrecarga de volumen (insuficiencia valvular). Posterior a una lesión,
el remodelamiento comienza rápidamente y su progresión dependerá de diversos
factores: isquemia, activación neuro endocrina, tratamiento, genotipo,
expansión, etc. Los
cambios moleculares se inician en una elongación de la fibra muscular, seguido
consecuentemente por un incremento en los niveles de epinefrina, angiotensina y
endotelinas. Así se induce la expresión de proteínas alteradas e hipertrofia
muscular. Esto lleva a un deterioro gradual de la función y mayor activación
neuro humoral. Hay también activación de
aldosterona y citoquinas que estimulan la síntesis de colágeno y posteriormente
fibrosis y remodelamiento de la matriz extracelular. En etapas más avanzadas el
proceso se desencadena en áreas remotas,
alterando la geometría ventricular, cambiando de una forma elíptica a una
esférica, con una caída de la fracción de eyección.13
La insuficiencia cardiaca se acompaña de mayores valores circulantes de vasopresina
arginina, que tiene efecto vasoconstrictor e inhibidor de la eliminación de
agua, intentando mantener la presión de perfusión. El factor natriurético
auricular puede tener un efecto contrario al sistema vasopresina arginina. Su
secreción está aumentada como consecuencia de la falla miocárdica. Las
citoquinas han sido implicadas como mediadores en la disfunción miocárdica. Las
anormalidades en el movimiento de la pared del ventrículo izquierdo se asocian
con aumento postoperatorio de interleuquina 6 e interleuquina.12
Los
factores que influyen en el remodelamiento son numerosos e incluyen la
activación neuro humoral: noradrenalina, péptido natriurético auricular,
aldosterona y renina angiotensina II, citoquinas, factor de necrosis tumoral
alfa, interleuquinas, óxido nítrico y estrés oxidativo. Los niveles de
noradrenalina están aumentados en el fallo cardíaco y se asocian con peor pronóstico a largo
plazo. El aumento de la angiotensina II y consiguientemente de aldosterona
tiene un efecto favorecedor de la síntesis de colágeno, proliferación y crecimiento
celular. Las endotelinas tienen una potente acción vasoconstrictora. Las
citoquinas son liberadas por diversos estímulos desencadenando diferentes
efectos. El factor de necrosis tumoral alfa, una de las más importantes, está
vinculado con la caquexia cardiaca y el fallo cardíaco avanzado. El estrés oxidativo,
como expresión de un desbalance entre la producción de radicales libres y
defensas antioxidantes, ha sido reportado con una relación importante con
disfunción del ventrículo izquierdo, apoptosis, necrosis e insuficiencia cardiaca.
Uno
de los aspectos más relevantes del papel de la remodelación ventricular en la
progresión del fallo cardíaco es la repercusión que tienen ciertas modalidades
terapéuticas en el proceso, hasta el punto de convertirse en un objetivo
importante del tratamiento. Las drogas con efecto sobre las alteraciones neuro
humorales dominantes de la insuficiencia cardiaca (inhibidores de la enzima de
conversión y betabloqueantes) han demostrado una reducción del remodelamiento
así como de la morbimortalidad.
La disminución en número y la sensibilidad de los
receptores beta ha sido bien confirmado en los pacientes con insuficiencia
cardiaca, hipertensión y niveles de catecolaminas elevados crónicamente. Con respecto
a la desensibilización aguda, se ha demostrado un aumento postoperatorio en la
densidad de los receptores adrenérgicos, en receptores beta en los linfocitos y
disminución de la afinidad en pacientes que experimentan activación adrenérgica
transoperatoria. Estos cambios se asocian con
disminución de la frecuencia cardiaca a las catecolaminas, sugiriendo que la
respuesta beta-adrenérgica puede estar reducida después de la activación aguda
del sistema adrenérgico.13
| Fisiofarmacología de las drogas cardiovasculares |
Los fármacos mas comúnmente usados para este propósito
son dos aminas vasoactivas: dopamina y dobutamina. El recién nacido se
encuentra sometido al proceso de transición circulatoria que le va a permitir
sustituir la placenta por el pulmón como órgano de intercambio gaseoso. Aun
partiendo de un origen embriológico común los vasos pulmonares y sistémicos
presentan marcadas diferencias en sus respuestas a estímulos farmacológicos y fisiológicos.
De este modo, los fármacos vasoactivos pueden tener efectos muy distintos en
los territorios vascular y sistémico.13
La eliminación de aminas simpaticomiméticas sigue una
cinética lineal de primer orden, es decir, no aparece saturación dentro de los
rangos de dosis utilizados. La dopamina y la dobutamina presentan vidas medias
de aproximadamente 1-3 minutos, lo que hace necesaria su administración en
infusión continua. Desde el punto de vista farmacocinético, es decir, desde el
estudio de la distribución y eliminación de los fármacos, una de las
características más relevante de dopamina y dobutamina es la presencia de un
amplio rango de variabilidad interindividual observada tanto en pacientes como
en sujetos sanos Estas variaciones interindividuales parecen mas relacionadas
con la idiosincrasia de cada sujeto que con la gravedad de la enfermedad que
padece. La amplitud del rango de las tasas de aclaramiento es de una
extraordinaria relevancia, pudiendo en sujetos sanos apreciarse diferencias que
llegan al orden de las 5 veces. Las diferencias en sulfoconjugación y excreción
renal parecen ser los determinantes de la gran variabilidad interindividual en
las tasas de aclaramiento de dopamina y dobutamina
Los efectos vasodilatadores selectivos de la dopamina
sobre los lechos vasculares renal y mesentérico documentados en adultos se han asumido como componentes farmacodinámicos
de la respuesta a este fármaco en el RN. Estos efectos sin embargo no se han
observado con claridad en animales de experimentación fetal o neonatal lo que
ha llevado a proponer la ausencia de un sistema dopaminérgico maduro, particularmente
en el prematuro de bajo peso. La respuesta vasodilatadora renal a la dopamina
ha sido demostrada de modo muy reciente en RN pretérmino. El incremento del
flujo renal junto con los efectos glomerulares y tubulares directos de la
dopamina contribuyen a su acción diurética. Los efectos vasodilatadores renales
de la dopamina son independientes de la edad gestacional, de la dosis de
dopamina utilizada, en un rango entre 2.5 a 7.5 µg /kg/min. y de los efectos de
estas dosis sobre la tensión arterial. Por el contrario la respuesta
vasodilatadora mesentérica de la dopamina no se ha observado en el RN pretérmino,
lo que sugiere la ausencia de un sistema dopaminérgico maduro a este nivel.
Sobre la base de estos hallazgos, la administración de bajas dosis de dopamina
en el RN con enterocolitis necrotizante, pero no hipotensos, con el fin teórico
de aumentar el flujo mesentérico no produciría el efecto deseado.
En general, la dopamina tiene un mayor efecto sobre el
gasto cardíaco y la tensión arterial que dosis equimolares de dobutamina.
La dobutamina, debido a su efecto
predominantemente beta adrenérgico, realiza una acción proporcionalmente mayor
sobre el gasto cardíaco que sobre la presión arterial.14
El
neonato se encuentra sometido al proceso
de transición circulatoria. Aún partiendo de un origen embriológico común los
vasos pulmonares y sistémicos presentan marcadas diferencias en sus respuestas
a estímulos farmacológicos y fisiológicos. Los fármacos vasoactivos pueden
tener efectos muy distintos en los territorios vascular y sistémico. En RN críticamente enfermos con progresivo deterioro hemodinámico y el
consiguiente incremento en la administración de fármacos presores puede ocurrir
una contrarregulación de los receptores adrenérgicos que obligue a la
utilización de dosis mucho mayores de dopamina o al tratamiento concomitante
con adrenalina o hidrocortisona. Por tanto, la utilización de corticosteroides
se plantea como una alternativa en la hipotensión arterial refractaria que no
responde a catecolaminas ni a expansión de volumen. Varios autores han descrito
buenos resultados utilizando tanto dexametasona como hidrocortisona. Se han
sugerido cambios inducidos por los corticoides de algunos sistemas de
transporte con el incremento de la disponibilidad de calcio intracitosólico a
nivel de músculo liso vascular. Los corticosteroides también disminuyen la
síntesis de prostaglandinas y potencian los efectos vasoconstrictores de la
angiotensina II.15
| Conclusiones |
Para minimizar los riesgos de la aparición de efectos
adversos a los fármacos es necesario conocer las variaciones fisiológicas del neonato y lactante pequeño,
así como la enfermedad quirúrgica y la
patología agregada pues ellas pueden variar la magnitud del efecto de los
fármacos y paralelo a ello aumentar los efectos adversos de los mismos.
| Referencias |