
Volumen
18 Suplemento 1 2006
Indice
| Dr. Enrique Hernández Cortez |
Es de capital importancia que el anestesiólogo que atiende lactantes y niños, tenga un mínimo de conocimientos y experiencia sólida en el manejo de estos pacientes, ya que ellos tienen alteraciones tan diversas y multifactoriales, que es necesario conocer los cambios progresivos que ocurren en las diferentes edades, producto del crecimiento y desarrollo. Los niños están en desventajas fisiológicas frente a los adultos, dado que pueden sufrir complicaciones con mayor facilidad, muerte o dejar secuelas permanentes. Su manejo anestesiológico puede ser más seguro si tenemos presente en todo momento, un conocimiento sólido, básico y actualizado, de los cambios anatómicos y fisiológicos por los que atraviesa.
Con el crecimiento explosivo de procedimientos quirúrgicos, cada día a más temprana edad, hoy es posible llevar a cirugía a un recién nacido o prematuro, con tan solo unos cuantos gramos de peso. Ha sido necesario el equipamiento de mejores unidades de anestesia, medicamentos más potentes, más seguros y más predecibles, lo cual ha fortalecido y ha permitido avanzar más rápido en el campo de la anestesiología pediátrica, pero ante todo, ha puesto de relieve la participación de los anestesiólogos más capacitados, más entrenados y entregados al quehacer diario de la anestesiología.
La anestesia pediátrica ha explorado campos quirúrgicos no imaginables. Gracias al avance de la anestesiología, la cirugía también ha dado grandes saltos, y se ha visto enormemente beneficiada, ha hecho importantes logros en cualquiera de las subespecialidades, como cardiocirugía, neurocirugía, técnicas de anestesia regional y control del dolor perioperatorio, que han dado por resultado una mejor sobrevida ante males congénitos complejos.
Aunque la mortalidad por anestesia pediátrica es mayor que en cualquier otra etapa de la vida, en los últimos años ha descendido en forma significativa gracias al desarrollo de nuevas y mejores técnicas de anestesia, y por supuesto de un mejor conocimiento de lactantes y niños.
Por tal motivo, se ha seleccionado una magnífica compilación de temas básicos y novedades de anestesia pediátrica para enriquecer la cultura, el conocimiento y la práctica diaria del anestesiólogo, a fin de mejorar nuestra práctica diaria. Estamos concientes de que los nuevos conocimientos se renuevan de manera periódica y a grandes velocidades, por lo que es necesario mantenernos en constante movimiento científico.
Para finalizar, deseo expresar mi agradecimiento a todos los colaboradores de este suplemento de nuestra revista Anestesia en México, cuya experiencia, conocimientos, trabajo cotidiano y arduo, hicieron posible la presencia de estas revisiones.