Volumen 10 Número 3 Mayo - Junio 1998

 

Artículos Originales

Bloqueo Del Nervio Crural: Aplicación Previa A Anestesia Raquídea O Epidural En Pacientes Con Fractura De La Diáfisis Del Fémur

Dionisio Palacios Ríos
Juan Manuel Colunga Mata
Patricia López Sala
Miguel Somera Castro

Correspondencia: Dr. Dionisio Palacios Ríos, apartado postal 3-4017, CP 64462 Monterrey, N L, México. Recibido: 13-1-1998. Aceptado: 27-11-1998.

         • Ver Versión PDF  

Resumen

Antecedentes. El bloqueo del nervio crural (BNC) ha sido utilizado como técnica anestésica o analgésica en diversos procedimientos quirúrgicos. Este estudio evalúa la analgesia que proporciona el BNC a pacientes con fractura de la diáfisis del fémur, a los cuales se les va a administrar anestesia raquídea o epidural. Método. Se estudiaron en forma prospectiva 31 pacientes ASA I-III, programados para la aplicación de un clavo intramedular de fémur, bajo anestesia raquídea o epidural. Antes de la anestesia, se les aplicó un bloqueo del nervio crural con ayuda de un estimulador de nervios y se evaluó la analgesia producida por el bloqueo con una Escala Visual Análoga, la cual se aplicó al enfermo antes y después del bloqueo y al acomodarlo en la posición adecuada para recibir una anestesia raquídea o epidural. Resultados. Las evaluaciones de dolor posteriores a la aplicación del bloqueo del nervio crural arrojaron resultados significativamente menores que la evaluación previa que sirvió de control. No fue necesario administrar sedantes o analgésicos para mover al paciente a la mesa de operaciones y colocarlo en decúbito lateral con las extremidades flexionadas sobre el tronco para la aplicación de la anestesia. No hubo complicaciones serias relacionadas con el bloqueo. Conclusión. La analgesia que proporciona el bloqueo del nervio crural fue muy satisfactoria en este grupo de pacientes para disminuir o evitar el dolor de la extremidad lesionada al acomodar al enfermo en la mesa de operaciones y administrarle anestesia raquídea o epidural.

Summary

Introduction. The femoral nerve blockade (FNB) has been used for anesthesia or analgesia in a lot of surgical and trauma events. This study evaluates the pain relief after FN13 to patients with femur shaft fracture scheduled for intramedullary nailing under epidural or spinal anesthesia. Method. We studied prospectively 31 ASA I-III patients undergoing intramedullary nailing with epidural or spinal anesthesia. We performed a FNB assisted by a nerve stimulator and we evaluated the analgesia given by the blockade with visual analogue scale (VAS) before and after the blockade and when the patient was positioned to receive epidural or spinal anesthesia. Results. There was a significant difference in the VAS evaluations before and after the FNB. No sedative or analgesic drugs were required to position the patient on the surgical table for the epidural or spinal anesthesia. There were no serious complications related with the FNB. Conclusion. We conduced that the FNB provided satisfactory analgesia when the patient is positioned on the surgical table for epidural or spinal anesthesia.

Palabras Clave : Anestesia Regional, Anestesia En Ortopedia, Bloqueo De Nervios Periféricos.
Key Words: Femoral Nerve Block, Regional Anesthesia, Orthopaedic Anesthesia, Peripheral Nerve Blockade.

Introducción

Los pacientes con fractura de la diáfisis del fémur (FDF) en los que se coloca un clavo intramedular pueden ser anestesiados con técnicas regionales o anestesia general.

Cuando no existe contraindicación, en nuestro servicio, tratamos de utilizar anestesia raquídea o epidural, para lo que suele ser necesario administrar previamente analgésicos potentes y/o sedantes que permitan tolerar los cambios de posición y la aplicación de la anestesia. Ocasionalmente el dolor que originan estas maniobras es tan intenso que impide el uso de las técnicas de anestesia regional, lo que obliga a emplear anestesia general.

El bloqueo del nervio crural (BNC) es un procedimiento sencillo y sin complicaciones serias que ha sido utilizado en salas de emergencias para aplicar tracciones esqueléticas y facilitar el traslado de pacientes con FDF. También se ha reportado su utilización para analgesia postoperatoria en cirugía de rodilla, en safenectomías de pacientes ambulatorios, para tomas de injertos de piel y biopsias de músculo de muslo, etc.

El objetivo principal de este estudio es evaluar la analgesia que proporciona el BNC previo a la aplicación de anestesia raquídea o epidural.

Material y Métodos

Se seleccionó a pacientes con estado físico I-III de acuerdo con la clasificación de la Sociedad Norteamericana de Anestesiología (ASA), programados para aplicación de un clavo intramedular en el fémur bajo anestesia raquídea o epidural. Se obtuvo su consentimiento por escrito, y sin administrar medicación preanestésica fueron monitorizados con electrocardiografía, medición intermitente de la presión arterial y oximetría de pulso. Posteriormente se instruyó a cada paciente sobre el uso de una Escala Visual Análoga (EVA) de 0 a 10 cm para evaluar la intensidad del dolor 6 y se les pidió que definieran la magnitud del dolor ocasionado en el sitio de la fractura por la maniobra de traccionar en forma moderada el miembro lesionado (medición basal).

Posteriormente se les realizó el BNC utilizando una aguja 22 G de 5 cm de largo revestida de aislante y conectada a un estimulador de nervios (Stirnuplex®, Braun, Alemania). El sitio de la punción fue 1 cm por fuera de la arteria femoral e inmediatamente debajo del ligamento inguinal, dirigiendo la aguja en forma perpendicular a la piel, buscando una respuesta motora del músculo cuádriceps con un estímulo eléctrico igual o menor a 0.5 mA; una vez que se obtuvo la respuesta, se administraron 200 mg de lidocaína al 2% con epinefrina 1:200,000 en un volumen de 10 ml.

Al término del BNC se corroboró su efectividad realizando nuevamente una tracción moderada sobre el miembro afectado, y solicitando al paciente de nuevo la medición con la EVA (medición postbloqueo). En seguida se moviliza hacia la mesa de operaciones para la aplicación del bloqueo raquídeo o epidural con una nueva evaluación del dolor (medición postmovilización). Aquellos casos en los que el BNC no fue adecuado se catalogaron como fallidos, lo que requirió repetir el bloqueo. Los resultados fueron evaluados estadísticamente utilizando la prueba de Wilcoxon.

Magnitud del dolor medido por Escala Visual Análoga (0 a 10) antes y después del bloqueo del nervio crural y al colocar al enfermo en la posición adecuada para la aplicación de anestesia raquídea o epidural.

Resultados

Se incluyeron 30 pacientes cuya edad osciló entre los 14 y los 73 años de edad, nueve (30%) fueron del sexo femenino y 21 (70%) del masculino. En ninguno de los casos se observaron cambios significativos de los signos vitales y ninguno de ellos tuvo complicaciones atribuibles al BNC, aun cuando en dos casos (6%) el BNC fue fallido.

El periodo de latencia (el tiempo que transcurrió entre la inyección del anestésico local y una analgesia adecuada) fue menor de cinco minutos en 24 (80%) pacientes. La analgesia proporcionada por el bloqueo para movilizar al paciente a la mesa de operaciones y aplicarle la anestesia fue satisfactoria en todos los pacientes y no hubo necesidad de administrar analgésicos o sedantes adicionales.

Previamente a la colocación del BNC, la magnitud del dolor medido por las EVA varió de 7 a 10, con una mediana de 10, e inmediatamente después de la colocación del BNC la intensidad del dolor se redujo significativamente hasta una mediana de 2, con un intervalo de 0 a 4 (Wilcoxon, p < 0.000001). Después de movilizar al paciente, la magnitud del dolor se mantuvo muy por debajo de su valor basal, con una mediana de 1 y un intervalo de 0 a 5 (Wilcoxon, p = 0.000001); e incluso al comparar el dolor posterior al bloqueo (mediana 2) y después de movilizar al paciente (mediana 1), también se encontró una reducción estadísticamente significativa (Wilcoxon, p = 0.0089).

La mediana de la reducción máxima del dolor fue de 8 cm, una mínima de 4 y una máxima de 10, observando reducciones importantes (8 a 10 puntos) en 24 pacientes (80%).

Discusión

Los resultados obtenidos en esta serie de pacientes comprueban que la analgesia proporcionada por el BNC es capaz de disminuir significativamente el dolor ocasionado al manipular la extremidad lesionada, permitiendo adoptar la posición adecuada para la aplicación de una anestesia raquídea o epidural. En publicaciones recientes se han sugerido las ventajas M uso de la anestesia regional vs. anestesia general, en pacientes sometidos a procedimientos ortopédicos y vasculares en los miembros inferiores.Parece ser que entre la comunidad de anestesiólogos norteamericanos ha aumentado la preferencia por el uso de anestesia regional, aun en ellos mismos en caso de necesitarlo, aunque este tema es controvertible y se necesitan estudios bien dirigidos para tratar de aclararlo.

En conclusión, el BNC suministró una analgesia satisfactoria a estos pacientes, facilitando la aplicación de la anestesia regional con un procedimiento sencillo y sin complicaciones, y no fue necesario administrar sedantes o analgésicos para acomodar al enfermo en la posición adecuada para un bloqueo raquídeo o epidural.

Bibliografía

  1. Rosenberg DA, Bernstein RL. Issues in perioperative anesthetic management of pelvic and long bone fractures. Problems in anesthesia 1994;401 -11.
  2. Mcglone R, Sadhra H, Hamer DW, et at. Femoral nerve block in the initial management of femoral shaft fractures. Arch Emerg Med 1987;4:163-8.
  3. Hirst GC, Lang SA, Dust WN, Cassidy JD, Yip RW. Femoral nerve block. Single injection versus continuous infusions for total knee arthroplasty. Reg Anesth 1996;21(4):292-7.
  4. Vioka J, Hadzic A, Korduba Z, et al. Anesthesia for the long saphenous vein stripping in ambulatory surgery settings: Comparison of femoral nerve block, spinal and general anesthesia. Reg Anesth 1995;2 Suppl. 24.
  5. Maccani RM, Wedel DK, Melton A, Gronert GA. Femoral and lateral femoral cutaneous nerve block for muscle biopsies in children. Paediatr Anesth 1995;78:657-65.
  6. Price DD, McGrath PA, Rafi A. The validation of visual analogue scales as ratio scale measures for chronic and experimental pain. Pain 1983;17:45-6.
  7. Modig J, Borg T, Goran K, Marippuu E. Thromboembolism after total hip replacement: Role of epidural and general anesthesia. Anesth Analg 1983;62:174-80.
  8. Damisk MC, Weissman C, Bergh A, et al. General versus epidural: Which is the better anesthetic technique for femoral-popliteal bypass surgery? Anesth AnaIg 1986;58: 284-91.
  9. Broadman LM, Rice JL. Changing trends in anesthesiologist's personal preference for regional anesthesia. Reg Anesth 1992;1 Suppl. 30.
  10. Manolio T. Beattie C et al. Regional versus general anesthesia in high risk surgical patients: The need for a surgical trial. J Clin Anaesth 1989;1(6):414-21,