Volumen
8 Número 5 Septiembre - Octubre 1996
Artículos Especiales
| Dr. Alberto Odor Guerini Correspondencia: Av. Ejército Nacional Núm. 617, 4° Piso, 11560, México, D.F., Tel. 531-6980, Ext. 1485. |
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Mucho se ha comentado que una de las vertientes necesarias para lograr la formación de profesionales de la anestesiología de alto nivel, es contar con una planta de profesores calificada y organizada.
Otras dos variables son los programas educativos actualizados y estandarizados, y el alumno como parte central del modelo educativo. Esta concepción ha sido ampliamente discutida en foros de divulgación especializados por integrantes de la Asociación de Profesores de Cursos de Postgrado de Anestesiología (APCPA); grupo colegiado que como propósito central tiene "proponer, vigilar y aplicar los programas universitarios vigentes". Por esta razón, la revista Anestesia en México ha ofrecido un espacio editorial para que dicha asociación difunda el programa Interinstitucional y multidisciplinario de la APCPA.
Recientemente algunas organizaciones internacionales recomendaron privilegiar, en los países en desarrollo, a las ciencias vinculadas con la actividad productiva y relegar el impulso de las humanidades, lo que implicaría que las nuevas generaciones olvidaran que "el conocer no basta, sino que tiene un destino: la comprensión de los demás individuos y del hombre en general".
En estos momentos es importante tener presente que en algunas actividades profesionales (especialmente aquellas que no sólo tratan con los aspectos fisiológicos, sino que se relacionan con aspectos psicoafectivos del hombre, como la anestesiología), la práctica científica se enfrenta con dudas morales que pueden afectar a la vida y dignidad de los humanos. Esta situación hace necesario que los guías de las nuevas generaciones tengan una sólida formación ético-moral, además de humanística, a efecto de perfeccionar las cualidades de aquellos destinados a relevarlos.
En ediciones recientes de Anestesia en México se ha puesto énfasis en los aspectos generales de la enseñanza de la anestesiología en nuestro país. De dichas comunicaciones se desprende que, si bien algunos aspectos ético-morales son necesarios y esenciales en los currícula formativos, existe también una necesidad imperiosa de hacer sólidos los conocimientos provenientes de la medicina integral y las ciencias básicas.
Como se ha mencionado en ediciones previas, el objetivo de Anestesia en México es divulgar todas las actividades, no sólo de nuestra especialidad primaria, sino de las áreas afines, y consideramos que un área esencial es la enseñanza aplicada a la anestesia.
Basándonos en las razones antes expuestas, consideramos un honor la participación en este número, de la APCPA, a través de su representante máximo, el Dr. Alberto Odor G., connotado anestesiólogo nacional, con una amplia y destacada trayectoria profesional. Desde nuestro punto de vista, el Dr. Odor es la persona que cumple con los requisitos de conocimiento científico de avanzada, alta calidad moral y, sobre todo, convencimiento absoluto de la necesidad de superación y desarrollo de nuestra especialidad. Todo ello se refleja en las líneas que a continuación presentamos a su amable lectura.
Asociación De Profesores De Cursos De Postgrado En Anestesiología, A.C.
Los miembros de la "Asociación de Profesores de Cursos de Postgrado en Anestesiología, AC" agradecen al Comité Editorial de Anestesia en México y particularmente a su Director Médico, Dr. Orlando Tamariz, la amable aceptación para publicar en sus páginas los programas académicos interinstitucionales de la Asociación (Anest Mex 1995;7:106-109). En aquella participación, enteramos a la comunidad anestesiológica de las características de los programas auspiciados por esta asociación; por ejemplo, la existencia de un módulo de ciencias básicas para residentes de primer año y los minisimposia para residentes de los tres años, profesores y anestesiólogos interesados en asistir y participar.
Para quienes no conocen nuestra Asociación de Profesores, recordamos brevemente que la idea de su creación germinó durante las reuniones que para reestructurar el programa de estudios de la especialidad, iniciaron en el INNN, en 1986, un grupo de profesores, con la coordinación del Dr. Luis M. Igartúa García, a instancias de la Facultad de Medicina.
Este grupo fue legalizado y protocolizado como cuerpo académico en diciembre de 1989 y fundado como Asociación de Profesores de Cursos de Postgrado en Anestesiología, AC, con propósitos y objetivos fundamentalmente académicos. Esto ocurrió durante la gestión de su primer presidente, Dr. Luis Igartúa, 1988-1990.
Posteriormente, ocuparon este cargo el Dr. Uriah Guevara López, 1990-1992 y el Dr. José de J. Jaramillo, 1992,1994. Corresponde al Dr. Uriah Guevara el mérito de la creación y puesta en marcha del Programa Académico Interinstitucional para Residentes, que hoy constituye la principal actividad de enseñanza de la Asociación, con éxito notable. Y, a partir del ciclo 94-95, las conferencias mensuales se transforman en los llamados minisimposia, que con éxito similar reúnen cada mes a un grupo numeroso de nuestra hermandad de anestesiólogos del Distrito Federal y de provincia.
En el bienio actual, además de apoyar las actividades académicas que ya están en marcha, la mesa directiva está dirigiendo su atención y esfuerzos hacia los profesores, tratando, por ejemplo, de conseguir la regularización de su situación administrativa ante la Universidad, obtener cursos de actualización en algunas materias básicas, en enseñanza e investigación, revisar las sedes de cursos universitarios buscando mejorías ante las autoridades hospitalarias, así como elevar el nivel académico de los cursos.
Hemos establecido una relación estrecha con la UNAM, a través del Comité Académico de Anestesiología de la División de Estudios de Postgrado e Investigación de la Facultad de Medicina, donde están ocurriendo cosas muy importantes para las especialidades médicas. Todos los miembros de este Comité lo son también de la Asociación de Profesores y, por lo tanto, la relación es interesante para ambos.
Como parte inicial del PUEM (Programa único de Especialidades Médicas), puesto en marcha el año pasado por la Facultad, fue revisado, reestructurado y aprobado el Plan de Estudios Universitarios de Anestesiología en tres años, actualmente en uso en todas las sedes. El Comité también reviso, por encargo de la División, 24 sedes universitarias de cursos, 22 del DF y 2 de provincia, rindió un informe e hizo recomendaciones.
Actualmente, el Comité se capacita en la metodología de la evaluación de los estudiantes de acuerdo con el PUEM y en el mes de marzo de 1995, se efectuó el primer examen de este tipo a todos los residentes que terminaron el primer año del curso, para calificar la competencia clínica alcanzada. Próximamente diseñaremos también el examen para los R2 y los R3; y se proyectan reuniones de las autoridades de la División con los profesores universitarios de la especialidad.
La mesa directiva de la Asociación está tratando, además, de establecer una necesaria y fructífera relación con la Federación de Sociedades de la República Mexicana, la Sociedad Mexicana de Anestesiología, el Consejo Mexicano de Anestesiología y, finalmente, con el Colegio Mexicano de Anestesiología, AC.
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