Volumen
8 Número 4 Julio - Agosto 1996
Editorial
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Orlando Tamariz-Cruz |
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"Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas, muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente que regará lenguas de fuego en esa epifanía".
Rubén Darío. Salutación del Optimista (1910).
Y en este número, nuevamente la polémica... ¿Se deben o no escribir textos en un idioma diferente al español en revistas nacionales?
Como ustedes saben, la política editorial de nuestra revista establece que aceptemos y publiquemos textos escritos en idiomas inglés y español. Esta política obedece a una fundamentación que en este editorial trataremos de explicar.
Cuando se diseña una estrategia editorial, es importante contemplar todos los elementos de una publicación: los integrantes del cuerpo editorial (sean nacionales o internacionales), los evaluadores externos (dígase CENIDS u otros organismos internacionales), evidentemente los lectores y, por último, pero no por ello menos importante, todos aquellos que contribuyen a la conformación del producto elaborado; es decir, los investigadores que envían sus artículos.
Con el fin de establecer una secuencia ordenada de los elementos que sustentan la aceptación de trabajos en inglés, empezaremos por analizar el papel que juegan los comités evaluadores externos de las revistas biomédicas.
Sobre Los Tipos De Evaluadores De Calidad Y Colaboradores, En Revistas De Biomedicina En México. Sobre El Alcance Y Cobertura De Las Mismas.
En general, la mayor parte de las revistas biomédicas mexicanas cuentan sólo con comités editoriales nacionales. Esto es así debido a que:
a) Los artículos se publican en idioma español y su evaluación la hacen evaluadores de habla hispana, y
b) La difusión (el alcance y cobertura de las publicaciones) es básicamente local.
Para situar el panorama debemos decir que Anestesia en México es el medio de difusión de la organización que agrupa el mayor número de anestesiólogos en el país; esto significa que nuestra revista constituye un muestrario florido de lo que ocurre en diversos puntos de la nación; es, por lo tanto, evidente la importancia de la publicación misma, la cual intenta cubrir la necesidad de difusión de toda esta actividad de investigación anestesiológica, más allá de nuestras fronteras.
Por otra parte, existen organismos evaluadores externos (no integrados de ninguna forma al cuerpo editorial de la revista), nacionales e internacionales que son los encargados de calificar la calidad y seriedad de las publicaciones. Precisamente con el fin de evaluar la calidad de las publicaciones biomédicas mexicanas, en julio de 1994 se realizó la Primera Reunión Nacional de Editores de Revistas Mexicanas en Biomedicina y Salud, en la que participó la directora adjunta de la dirección operativa de bibliotecas, de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM) de Estados Unidos, la Dra. Lois Ann Colaianni (la NLM es la encargada de la publicación tanto del Index Medicus como del sistema Medline).
Durante su participación, la Dra. Colaianni insistió en los requerimientos para que las revistas biomédicas se incluyeran en importantes órganos de divulgación del trabajo científico, destacando que un elemento muy importante para considerar la inclusión de las revistas lo constituye el alcance y la cobertura de las mismas. Esto se refiere, básicamente, a que una revista cuyo contenido editorial esté siendo cubierto por otra en algún otro país, tiene una menor posibilidad de ser incluida en índices de difusión internacional. Esto, obviamente, reduce la posibilidad de difusión del conocimiento generado, por lo que a nosotros concierne, en nuestro país y, por lo tanto, reduce el poder de impacto tanto de la revista, como de los autores que se deciden a publicar en México.
Lo anterior, y cito a la doctora Colaianni, "es especialmente cierto para el caso de revistas en idiomas diferentes al inglés, las cuales publican para audiencias locales, información que ya está cubierta de una forma satisfactoria por la literatura internacional".
Tomando en cuenta lo mencionado en párrafos anteriores, debemos decir que si bien la producción de revistas nacionales está dirigida a especialistas locales:
la extensión y magnitud poblacional, así como la influencia regional de nuestro país hacen que la supuesta "localidad" de nuestras publicaciones no sea tan corta, y
un enunciado como el de la Dra. Colaianni implica que si nosotros acatáramos estrictamente lo mencionado, deberíamos conocer sólo experiencias generadas fuera de nuestro territorio, partiendo del supuesto de que "existen publicaciones internacionales que cubren satisfactoriamente" lo relacionado con nuestra especialidad; aunque dichas publicaciones incluyan poblaciones racialmente distintas, por ejemplo la sajona. Como es por todos sabido, las diferencias raciales son importantes en la obtención de resultados finales en lo referente al efecto de medicamentos o evolución y tipo de enfermedades.
Una posible solución, propuesta por algunas autoridades en la materia, se refiere a la inclusión de ciertas modificaciones estructurales de los cuerpos editoriales; una de esas modificaciones es la inclusión de comités internacionales de calificadores, en la estructura de los diferentes cuerpos editoriales. Lo anterior trae como consecuencia la necesidad de incluir artículos en los idiomas nativos de los miembros de los comités internacionales, pon el fin de que sean evaluados por ellos.
Pero, ¿sería el inglés el idioma opcional, para publicar en nuestro país? Recurramos nuevamente a la opinión de los expertos.
Sobre El Idioma De Publicación Propiamente Dicho
Como más adelante mencionaremos, uno de los principales motivos por los cuales se propone la publicación de artículos en inglés, es que es más probable que el artículo realizado en ese idioma sea más leído. Un ejemplo de esto lo ha proporcionado el Dr. Alejandro Macías, en su carta al Editor publicada en 1994 y que expone lo siguiente:
"En 1988 publicamos en la RIC (Revista de Investigación Científica) una serie de 10 casos de infecciones extraintestinales por Aeromonas (Macías AE, Sifuentes-Osornio J, Gamba G, Bobadilla M. Septicemia por Aeromonas / Plesimonas en adultos. Rev Invest Clin 1988; 40:353-357). No descubrimos el hilo negro, pero informamos una serie relativamente numerosa de un fenómeno poco común. En los años subsecuentes, he leído varios informes de casos aislados sin encontrar cita alguna de nuestro estudio. Finalmente, en 1993, se describió en una revista especializada la mayor serie hasta ese momento descrita: 56 pacientes. En la introducción, los autores miden el peso de su trabajo contra las pocas publicaciones existentes pero, nuevamente, no aparece nuestro estudio, aunque se citan incluso informes de casos clínicos aislados.
"Supongo que los autores pudieron tener acceso (en índices internacionales), pero es muy posible que no se tomaran la molestia de conseguirlo al saberlo escrito en español. Entonces, aunque lo más importante es investigar para resolver nuestros problemas, no estaría mal que nos hicieran un poco más caso en el exterior, escribiendo en inglés".
Por otra parte, es conocida la exitosa experiencia de los países nórdicos, quienes, tomando en cuenta la poca difusión del noruego o el finlandés, decidieron publicar íntegramente sus revistas en idioma inglés. Siguiendo esta experiencia, desde 1992 una importante revista nacional (la Revista de Investigación Médica del IMSS) se transformó en Archives of Medical Research y sólo acepta trabajos en inglés. De la experiencia de esta modificación llevada a cabo por la mencionada revista, se podrán tener más datos acerca del efecto de la escritura en idioma inglés.
Cabe aquí mencionar la opinión del Dr. Hugo Aréchiga, Jefe de la División de Estudios de Postgrado e Investigación de la Facultad de Medicina de la UNAM y Presidente de la Academia Nacional de Medicina, en el sentido de que "la mayor parte de nuestras publicaciones científicas médicas están escritas en español y tenemos que, en los tiempos actuales, en los que el inglés es la lengua franca de la ciencia en todas sus áreas, la penetración internacional de artículos escritos en otros idiomas es muy limitada. En épocas pasadas el investigador podía confiar en que tarde o temprano, su contribución, si era realmente valiosa, sería descubierta por otro investigador o por un erudito y terminaría por recibir el crédito merecido. Hoy se ha perdido tal esperanza."
Pero, ¿cuál es el origen de esta "pérdida de interés" por los artículos escritos en español? Si bien el claro origen de este problema es la jerarquía científica que han ganado países de habla inglesa por un lado y, por otro, la posesión por parte de esos mismos países de los sistemas bibliomédicos de información, creemos que un importante papel lo juegan también los organismos calificadores de la actividad científica en nuestro medio.
Sobre El Papel De Los Organismos De Evaluación De Las Publicaciones Biomédicas
a) Sobre los organismos nacionales
Específicamente, en lo que se refiere a los organismos evaluadores de las revistas biomédicas, en México contamos con el Centro Nacional de Información y Documentación en Salud (CENIDS). Este organismo ha propugnado elevar la calidad de las revistas biomédicas mexicanas, promoviendo reuniones entre los editores de las diferentes revistas, e inclusive, llegando a la elaboración de lo que se podría considerar es la primera fuente de información exclusivamente médica, integrada en disco compacto y que recibe el nombre de ARTEMISA.
Este organismo, en conjunto con el CONACYT, evalúa cotidianamente las publicaciones científicas mexicanas y, ahora, si se gana acceso a dicho disco compacto, se ingresa a un medio diferente del conocido como MEDLINE®, con impacto a nivel internacional. Otro sistema que no tiene como función específica evaluar la calidad de las publicaciones científicas mexicanas, pero sí la calidad de los investigadores que desarrollan su actividad en México, es el Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Este tipo de organismos da preferencia al calificar la productividad de sus agremiados, a los artículos publicados en revistas extranjeras, o cuyo poder de impacto sea superior a 1 (el desglose de las características del factor de impacto será contemplado más adelante). Un ejemplo de la repercusión de este condicionamiento se tiene en la poca disposición de los investigadores del país por realizar sus intervenciones en revistas nacionales, escritas en español.
La motivación del SNI por solicitar publicaciones en revistas extranjeras, se entiende en términos del intento por obtener un mejor nivel, tanto de las investigaciones como de sus autores, pero a su vez repercute en el poder de impacto de las revistas nacionales y, por ende, en el potencial de lectura de sus escritos.
b) Sobre los organismos internacionales y el poder de impacto de las publicaciones biomédicas periódicas
Tal vez el organismo internacional con mayor jerarquía en lo que se refiere a la calificación de las publicaciones científicas internacionales es el Science Citation Index (SCI) . Esta es una guía de publicaciones que, como es mencionado por otros autores: "ejerce un monopolio de diversos aspectos de la producción científica mundial" y es responsable de la publicación de Current Contents®, uno de los índices de referencia más senos con que se cuenta.
La publicación mencionada analiza la calidad de artículos publicados en unas 4,500 revistas alrededor del mundo, valiéndose de ciertas "armas" metodológicas, dentro de las cuales destaca el factor de impacto (FI).
El FI se explica de la siguiente manera: se divide el número de citaciones (menciones) de algún artículo de una revista (exclusivamente de aquellos que tienen menos de dos años de aparición), entre el total de manuscritos aparecidos en esa revista en sus últimos dos años. Lo anterior supone que para que una revista tenga un FI de 1, requiere que el número total de artículos originales de esa revista sean citados en forma muy numerosa durante dos años, o bien que uno solo de los artículos originales sea citado múltiples veces en una sola ocasión. Las dos situaciones son por demás extrañas en lo referente a revistas nacionales.
Para tener una idea de lo difícil de nuestra situación en relación con el poder de impacto (y, por ende, de lo poco que somos tomados como fuente de referencia en el extranjero), el cuadro 1 muestra una relación de algunas revistas americanas o europeas y su comparación con revistas latinoamericanas, tomando como base de comparación al factor de impacto.
CUADRO 1 |
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Revista |
Factor de impacto |
Clinical Research |
48.9 |
New England Journal of Medicine |
24.4 |
Nature |
22.1 |
Science |
21.0 |
Annals of Internal Medicine |
10.2 |
Medicina de Argentina |
0.13 |
Revista Médica de Chile |
0.47 |
Archivos de Investigación Médica de México |
0.029 |
Fuente: Modificado de Rev Invest Clin 1994; 47:507-508. |
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Como pueden apreciar, el factor de impacto de las revistas latinoamericanas es despreciable al compararse con el de revistas internacionales y, si bien no creemos que la única solución sea escribir artículos en idioma inglés, sí pensamos que la probabilidad de ser citado se incrementa sustancialmente debido a que el artículo en cuestión tiene el potencial de ser leído por más personas alrededor del mundo.
Claro, lo primero es que las revistas nacionales tengan acceso a los índices de citación más importantes.
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El decir que "no es importante que nuestras publicaciones se encuentren indexadas", que "no se encuentra ningún beneficio entre publicar en una revista indexada y una que no lo esté" o que "en general no tiene importancia la escritura en revistas con reconocimiento", es tanto como admitir que no tiene ninguna importancia la difusión del conocimiento de lo producido en México, o bien que se publica por publicar y no se tiene un fundamento filosófico al elaborar trabajos de investigación.
Sostener sin fundamentos o basados en nacionalismos mal entendidos que "se debe escribir en español", daña no sólo a las revistas mismas, sino a todos aquellos que colaboren en ellas. Es importante tener un fundamento real y sólido, tanto para aseverar que la escritura en español debe ser la opción a seguir, como afirmar que publicar artículos en inglés es el mecanismo para obtener una citación frecuente.
“A los criollos les quiero hablar:
a los hombres que en esta tierra se sienten vivir y morir;
no a los que creen que el sol y la luna están siempre en Europa”.
Jorge Luis Borges. El Tamaño de mi Esperanza (1926).
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