Volumen
8 Número 3 Mayo - Junio 1996
Editorial
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Orlando Tamariz-Cruz |
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Este número especial de Anestesia en México intenta poner en contacto a nuestros compañeros con dos elementos importantes de la especialidad.
Uno, las ciencias básicas; en este número contamos con la brillante participación del Dr. Sergio Granados, quien expone con sencillez algunos aspectos básicos de aplicación a la anestesiología en su artículo: "¿Cómo actúan los anestésicos inhalados?"
Por otro lado, intentamos exponer los mecanismos fisiopatogénicos tanto de las potenciales complicaciones de un procedimiento muy común hoy en día -la liposucción-, como de un método de ahorro hemático, que hasta el momento cuenta con gran popularidad: la hemodilución. Para estos fines hemos recurrido a una participación poco divulgada de un experto mundial en la materia, el Dr. Jean Françoise Baron.
El cuerpo Editorial de Anestesia en México considera que la divulgación de este tipo de material enriquece la práctica cotidiana de nuestros compañeros y la nuestra propia, proporcionando bases sólidas para el desarrollo de nuestra actividad asistencial. De cualquier forma, es esencial una lectura crítica del material publicado, mismo que ha sido sometido a una selección igualmente crítica.
En un número reciente de la Revista de Investigación Clínica, el Dr. Leonardo Viniegra publica un artículo denominado: "El camino de la crítica y la educación".
Dicho artículo, desde mi punto de vista, amerita un comentario por separado y deseo aludir a cuatro puntos sobresalientes:
(la crítica) puede concebirse como un recorrido sin término y sin itinerario fijo, expuesto a toda clase de contingencias, que nos adentra en formas alternativas de mirarnos a nosotros mismos y al mundo.
Es común considerar que lo importante de una lectura se restringe a "lo novedoso" en cuanto que nos informa, nos hace reflexionar, nos hace disfrutar o inclusive nos hace cambiar algún aspecto de nuestra vida. En esta concepción de la lectura, el lector es un receptor, un consumidor o un espectador, según el caso; no es un participante.
Ante un texto teórico sobre algún campo del conocimiento, el lector participativo debe hacer conscientes sus propias ideas, procurando sistematizarlas en un punto de vista defendible, e iniciar el debate.
La crítica puede prosperar en las relaciones interpersonales cuando la razón de ser de éstas trasciende lo puramente afectivo y lo estrictamente personal.
Con estos puntos quiero destacar la trascendencia de esta comunicación del doctor Viniegra. Es importante invitar a nuestros lectores a comunicar sus opiniones, controversiales o no, sobre el contenido de los artículos, sean éstos originales o de revisión. Si bien estos últimos pueden considerarse como de menor potencial generador de controversia, la selección y características de los presentados en esta nuestra Revista, tienen un enfoque que intenta no sólo ser crítico, sino inducir a la crítica sana.
Es, pues, importante invitarlos a la lectura del mencionado artículo y a participar activamente en la comunicación de sus opiniones a nuestro cuerpo Editorial. Esto mantendrá un nivel siempre ascendente en la calidad de nuestro órgano de divulgación y satisfará en forma más completa sus necesidades.
Espero sinceramente que con lo presentado en este número se llenen algunas necesidades detectadas a través del contacto con anestesiólogos y aún cirujanos e internistas, relacionados con nuestra disciplina.
Toda concepción de progreso que no se
fundamente en un ascenso de la crítica a
escala social, será falaz; toda
participación social que no esté mediada
por la crítica, será un desahogo de
pasiones, pero no un adelanto hacia la
sociedad autogestionaría; todo
conocimiento que se obtenga sin el
ejercicio de la crítica será moda fugaz
y espuria, instrumento de dependencia y
no de liberación.