Volumen
7 Número 3 Mayo - Junio 1995
Editorial
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Orlando Tamariz-Cruz |
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La algología es sin duda la conjunción de medicina moderna y humanismo, debiendo permanecer totalmente equilibrada para obtener de ella lo máximo posible.
Esta segunda de dos partes dedicadas a la algología intenta mezclar no sólo lo moderno de esa disciplina y tal vez lo más conocido por el anestesiólogo, sino que nos pone en contacto con aspectos indisolubles e indispensables, tanto de la algología como del quehacer médico en general: los componentes psicoafectivos.
En esta ocasión contamos con las valiosas aportaciones de los Dres. Andrés Guevara y José Ma. Buenrostro, quienes comparten con nosotros sus experiencias respecto a las áreas psicoafectivas en los pacientes portadores de síndromes dolorosos.
Por otra parte, contamos también con la colaboración de los Dres. Carlos García y Pedro A. Bravo, quienes nos enriquecen con su exposición acerca de dos de los problemas más comunes con que se enfrentan, no sólo los algólogos, sino el médico en general: el dolor en el paciente reumático y el dolor lumbar.
Por último, quiero destacar la colaboración del Dr. Alfonso Ramírez en relación con el dolor agudo, el cual constituye un elemento de alto interés para el anestesiólogo, como lo demuestra el gran número de investigaciones originales que son recibidas en nuestra revista.
Esta aportación pretende, junto con los demás artículos presentados, englobar la mayor parte de las áreas que contempla esta disciplina médica.
Es mi deseo extender un caluroso agradecimiento a todos y cada uno de los colaboradores de estos números dedicados al estudio y tratamiento del dolor, ya que gracias a ellos, contamos ahora con elementos que sin duda se convertirán en fuentes clásicas de consulta para todo aquel que desee estudiar la algología.
Este par de números nunca hubieran sido posibles sin la incansable y dedicada participación del Dr. Uriah Guevara, connotado algólogo, investigador y editor invitado. A él vaya un agradecimiento y reconocimiento sincero.
Finalmente, es importante resaltar que todos y cada uno de nuestros colaboradores llenan con creces el deber médico, investigando, generando información y compartiendo con nosotros sus sueños de beneficio para la humanidad.