Volumen 17 Suplemento 1; 2005

 

Dolor Mixto. Cambiando Paradigmas

Dr. Uriah Guevara-López

uriahguevara@yahoo.com.mx

 

 

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Anestesiólogo-Algólogo
Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”
Vasco de Quiroga # 15, Delegación Tlalpan
México, D. F. México. CP 14000.

Resumen

En la lumbocitalgia operan diferentes mecanismos fisiopatológicos, cuyos componentes nociceptivo y neuropático pueden diferenciarse. El dolor nociceptivo ha sido descrito ampliamente como resultado de diversas afecciones del sistema músculo esquelético de diversa naturaleza (inflamatorios o degenerativos). El neuropático puede ser provocado por la formación de brotes nociceptivos dentro del disco degenerado (neuropático local), por la presión mecánica de la raíz nerviosa (dolor de raíz nerviosa mecánica), o por la acción de los mediadores inflamatorios liberados por el núcleo pulposo sobre la raíz nerviosa, aún en ausencia de presión mecánica. La suma de dos o más de estos componentes da como resultado síndromes dolorosos complejos denominados mixtos. En el caso de la lumbociatalgia, no se conoce aún la incidencia de cada componente, así como las herramientas de diagnóstico válidas para identificarlo. En cuanto a las estrategias terapéuticas-analgésicas se basan en analgésicos no opiáceos que alivian el dolor nociceptivo solamente. Para el dolor neuropático, se han propuesto diversos enfoques terapéuticos con diverso grado de eficacia como los antidepresivos tricíclicos y anticonvulsivantes. Por lo que, la combinación de dichos fármacos pudieran ser de utilidad en pacientes con esta patología.

Palabras clave: Dolor nociceptivo, Dolor neuropático, Dolor Mixto, Lumbociatalgia.

 

Abstract

 

Pain secondary to chronic lumbociatic disease is considered a mixture of secondary. somatic and neuropathic pain. It has several pathophysiologic mechanisms with nociceptive and neuropathic components which can be easily recognized. Nociceptive pain has been described as a result of several muscular entities that can be inflammatory or degenerative. Neuropathic components may be due to intradiscal nociceptive flares (local neuropathic), mechanical nerve root pressure, or even by the action of inflammatory products from the nucleous pulposus acting on the nerve root without mechanical compression. The sum of two or more of these components results in a complex painful syndromes known as a mixed pain syndrome. There is no information of the participation of each of these components in lumbociatic pain problems, nor the value of the diagnostic tests. The treatment strategies are non opioid analgesics as well as tricyclic antidepressive and anticonvulsant drugs.

 

Key words: Nociceptive pain, Neuropathic pain, Mixed pain, Lumbociatic pain

 

Introducción

 

Se emplea el término de  “dolor  mixto” para describir la desagradable sensación de quien padece al mismo tiempo la combinación de más de un tipo de dolor (nociceptivo: somático o visceral y neurogénico). Aunque algunos autores lo llaman dolor combinado, existen diferencias con el dolor mixto, debido a que el combinado  es la suma de dos o más dolores por causas diversas, en cambio el mixto es la conjunción de varios dolores generados por la misma etiología.1 A pesar del uso frecuente del termino dolor mixto, poco se ha hecho para determinar su naturaleza e implicaciones fisiopatológicas. Los recientes avances para explicar la nocicepción y antinocicepción nos acercan al entendimiento de los múltiples cambios que existen en la transducción, transmisión, modulación y percepción de las experiencia nocivas. De igual forma, los reportes de Wolf y Salter nos permitieron entender los complejos procesos de plasticidad neuronal y sus consecuencias, así como la participación de los receptores, las substancias trasmisoras y/o moduladoras, en el fenómeno nociceptivo.2,3,4

   Dada la gran cantidad de información existente, solo se hará una somera descripción de los principales eventos y sustancias participantes en el fenómeno doloroso, con el propósito de facilitar la comprensión del denominado síndrome doloroso mixto.

 

Proceso nociceptivo

 

   Se trata de un proceso caracterizado por la activación, percepción y respuesta fisiológica a los estímulos dolorosos. Se ha considerado que los dolores nos alertan e indican la presencia de daño tisular por estímulos nocivos fisicoquímicos o psicógenos, lo que a dado pie para afirmar que el dolor cumple funciones  de protección que van desde el simple reflejo de retirada, hasta desarrollo de procesos neurosensoriales complejos.2,3

   En la mayoría de los casos el dolor es consecuencia de sucesos que causan daño o disfunción en los mecanismos sensoriales de la percepción, produciéndose una respuesta incrementada que se traduce en la liberación de diversas sustancias que se conocen como mediadores del dolor (iones H+, Na+, K+, Ca++ bradicinina, serotonina 5HT, histamina, prostaglandinas (PGs), sustancia P, leucotrienos etc.) que en forma individual o en conjunto actúan sobre los nociceptores periféricos (neuronas aferentes primarias) y las fibras que trasmiten los impulsos dolorosos (fibras C y Aδ), actividad denominada sensibilización periférica.2,3

 

Mecanismos de la nocicepción

 

   Una vez detectados los estímulos térmicos, mecánicos, eléctricos y/o químicos, estos son transmitidos por fibras especializadas que hacen conexiones en la médula antes de llegar al tronco cerebral y la corteza.5 La nocicepción incluye dos etapas: a) La transducción de los estímulos nocivos por las terminales de los nervios periféricos y b) la transmisión de estas señales a las estructuras centrales. La percepción del estímulo nociceptivo es modulada en diversos niveles de la vía sensitiva aferente, desde el nervio periférico hasta la corteza cerebral, de donde se desencadenan mecanismos eferentes que pueden modificarlos. Cuando  el estímulo es persistente se produce el fenómeno de inflamación y dolor, el cual se caracteriza por la liberación de mediadores inflamatorios y disminución del umbral nociceptivo, de manera que los estímulos antes inocuos se tornan dolorosos y los ya de por si dolorosos son percibidos con mayor intensidad, a este fenómeno se le ha denominado hiperalgesia.6

   Las estructuras somáticas son inervadas por neuronas sensoriales que responden con un incremento en la frecuencia de descarga a estímulos nocivos. En el reino animal se denominan nociceptores y tienen sus cuerpos celulares en neuronas ganglionares del asta dorsal y en núcleos centrales que hacen sinapsis con neuronas de transmisión sensorial en el sistema nervioso central (SNC). Ante un estímulo persistente se producen cambios en los nociceptores, una disminución en el umbral de excitación, un incremento en su actividad espontánea, y en su frecuencia de disparo a los estímulos supra-umbrales. Los procesos de nocicepción involucran la generación de impulsos nerviosos en las terminales periféricas de neuronas sensoriales delgadas, y propagación de impulsos nerviosos por las terminales periféricas de neuronas sensoriales, hacia la médula espinal y la consecuente liberación de mediadores del asta dorsal.6

 

Transmisión del estímulo novico hacia la médula espinal

   Las fibras C y Aδ, conocidas  también como aferentes primarias  terminan en el hasta dorsal de la médula espinal, haciendo sinapsis con neuronas que llevan la información al tálamo, estos potenciales de acción entran a las raíces dorsales, bifurcándose para ascender o descender por el fascículo de Lissauer, y terminan  principalmente en la zona marginal de la lámina I y en sustancia gelatinosa (lámina II). Algunas fibras Aδ penetran hasta la lámina V. En esta región de la médula se efectúan complejos cambios estructurales y liberación de neuro-mediadores que despolarizan diversas neuronas de médula espinal (sensibilización central).7 (figura 1)

   Existe evidencia de que los principales neuro mediadores que participan en este sitio son los aminoácidos excitatorios (glutamato, aspartato), los péptidos como la sustancia P, y el péptido relacionado con el gen de la calcitonina. Estos neuro mediadores actúan en receptores posinápticos, que al activarse despolarizan la segunda neurona aferente para transmitir el estímulo nocivo hacia los núcleos del tálamo y posteriormente a la corteza cerebral.7,8.

   En las vías del dolor existen neuronas eferentes que se encargan de modular la información nociceptiva que trasmiten las neuronas aferentes. Una región en donde se han localizado a estas neuronas eferentes encefalinérgicas es la sustancia gris periacueductal (SGP).9,10 La SGP recibe impulsos provenientes de la corteza, tálamo, hipotálamo y a su vez manda proyecciones al núcleo del rafe magnus (NRM), este núcleo tiene principalmente neuronas encefálinergicas y serotoninérgicas 5HT. A su vez el NRM recibe impulsos de neuronas espinotalámicas mediante el núcleo reticular paragigantocelular.(figura 1 a y b)  Las neuronas del NRM hacen sinapsis en la sustancia gelatinosa del hasta dorsal, ésta contiene ínter neuronas encefalinérgicas que hacen sinapsis con las neuronas aferentes. Las neuronas del asta dorsal reciben de igual forma proyecciones noradrenérgicas del locus ceruleus (LC).10

   Por lo anterior podemos intuir que la 5HT, noradrenalina y encefalinas que se liberan en el hasta dorsal juegan un papel definitivo en la inhibición de la transmisión del impulso doloroso, modulando la información nociceptiva del SNC. Las neuronas eferentes y sus neurotransmisores forman el sistema analgésico endógeno, el que se encarga de controlar la actividad excesiva de las vías del dolor.9,10

 

 

Inflamación-dolor

Otro elemento que contribuye a explicar la naturaleza del dolor mixto es la presencia de las substancias álgicas, consecuencia de la agresión tisular, respuesta inflamatoria en donde los macrófagos a través de la vía de las citosinas o mediadores inflamatorios juegan un destacado papel.11-17  Ante la respuesta inflamatoria, se observa una migración de los leucocitos polimorfo nucleares, macrófagos, eosinófilos y linfocitos hacia los nociceptores periféricos, actuando como amplificadores.18 La primera sustancia mediadora inflamatoria reconocida con propiedades hiperalgésicas potentes fue la bradicinina. En la actualidad se sabe que participan de igual forma las prostaglandinas, serotonina, adenosina, histamina, leucotrienos, interleucina-1, interleucina-8 y sustancia P.11 Algunos de los mediadores descritos actúan directamente en el nociceptor y disminuyen el umbral de excitación (prostaglandinas, serotonina, adenosina), y otros produciendo hiperalgesia indirectamente al actuar en las neuronas post ganglionares simpáticas o del SNC.

   La activación de los nociceptores aferentes primarios y su terminal periférica se presenta como respuesta a una intensa estimulación mecánica, térmica o química del tejido dañado induciendo una serie de eventos referidos como inflamación llamada neurogénica, que en los pacientes se manifiesta como dolor.

   Diversas sustancias activan los nociceptores, generando diferentes tipos de dolor, entre las que destacan las PGs. El lugar de origen de las PGs y de su precursor el ácido araquidónico (AA) es la membrana celular. Estas sustancias se forman mediante la activación de la fosfolipasa A2 (PLA2) y la fosfolipasa C (PLC), estimuladas por traumas, autacoides, hormonas y el Ca++.19,20 El AA se metaboliza mediante dos enzimas la lipo-oxigenasa (LOX) y la ciclo-oxigenasa (COX) así como por el citocromo P450. La LOX biosintetiza leucotrienos y hepoxicilinas y la COX prostanoides y tromboxanos. Dentro de los prostanoines las PGs participan determinantemente en la transmisión de la nocicepción.21 (figura 2)

 

   De la COX se han aislado dos isoformas, la COX-1 y la COX-2. Ambas se expresan constitutivamente en la médula espinal y en el cerebro. El hecho que la actividad sináptica y proceso inflamatorio, liberación de citosinas, factores de crecimiento y lipo-polisacáridos (LPS) induzcan la expresión de COX-2 sugieren que ésta es inducible. A últimas fechas se ha sugerido la existencia de una isoforma denominada COX-3 sin llegar hasta el momento a determinarse su existencia.19,20

   Los prostanoides PGD, PGE2, PGF2α, PGII, TXBA2 se unen a sus receptores específicos DP, EP, FP, IP y TP respectivamente, estos están acoplados a la proteína G rodopsina con siete dominios de membrana. Los receptores DP, EP2,  EP4, y el IP están acoplados positivamente a la adenilato-ciclasa (AC), el EP3 negativamente a la AC y los EP1, FP, y TP estimulan el metabolismo del fosfoinocitol (PI) y a la movilización de Ca++. En general la activación de estos receptores ocasiona un incremento de calcio intracelular, adenosin-difosfato cíclico (AMPC) y PI.20

 

Sensibilización periférica y espinal

 

Hiperalgesia directa. Otro elemento adicional que permite comprender la naturaleza del dolor mixto es la estimulación nociva repetida o la inflamación. Estas incrementan la excitabilidad de los nociceptores aferentes primarios, sensibilización que se manifiesta por: a) un incremento en la actividad espontánea, b) una disminución en el umbral de activación y c) una prolongada e incrementada descarga a un estímulo supra umbral.20

   La sensibilización de los nociceptores primarios contribuye a la hiperalgesia, la cual se define como un umbral bajo para producir fenómenos que indican dolor en animales y la sensibilidad asociada con inflamación en humanos. Cuando se daña un tejido, la nocicepción se acompaña por un fenómeno inflamatorio local en la cual contribuyen en forma determinante neuropéptidos como la sustancia P (SP), la neuroquinina A y el péptido relacionado con el gen calcitonina (PRGC).  La inflamación secundaria al estímulo crónico persistente produce radicales ácidos cambios electrolíticos, liberación de histamina, bradiquinina y citokinas, factor de crecimiento nervioso, neuropéptidos  y sobre todo las PGs.9,10

 

Control descendente del estímulo nociceptivo

Recientemente se ha reportado que las vías descendentes que van desde la corteza cerebral hacia la médula espinal participan en forma determinante en la modulación del dolor. Las neuronas de la sustancia gris peri-ventricular (SGPV) y peri-acueductal (SGPA) del cerebro medio hacen conexiones excitatorias en la médula rostro ventral (MRV) incluyendo al núcleo serotoninérgico del Rafe Magnus (NRM) y al núcleo reticularis paragigantus celuraris (figura 1 b). Las neuronas del MVR hacen sinapsis inhibitorias con la lamina I, II, V del hasta dorsal, sitios de terminación de las fibras aferentes primarias nociceptivas. La estimulación de las fibras MVR inhiben a las neuronas adrenérgicas incluyendo a las del tracto epinotalámico que responden a la estimulación nociceptiva. Los circuitos locales de la médula espinal modulan las acciones descendentes.(figura 1 b).10

   Por otra parte en la SGPA se localiza una red inhibitoria GABA-érgica activa, que cuando se genera un estímulo nociceptivo se produce una inhibición de este sistema activándose la vía excitatoria del glutamato en la SGPA, estimulando al NRM liberando 5-HT, NA y encefalinas. Estos actúan directamente en la médula espinal bloqueando la transmisión de estímulos nocivos, se ha podido identificar en este proceso a receptores serotoninérgicos (5-HT1a, 5-HT1b, 5-HT3) adrenérgicos (α2) y opioides (μ, δ, κ).

   Recientemente se han identificado dos tipos de células participantes en los mecanismos descendentes en el NRM: a) células de encendido (on) y b) de apagado (off), las que excitan o inhiben directamente a las aferencias nociceptivas.

 

Lumbalgia. ¿Ejemplo de dolor mixto?

 

Basados en los conceptos expresados, se ha propuesto a la lumbalgia como un ejemplo del dolor mixto. A menudo los pacientes con esta afección refieren que su dolor no se limita a la zona de la espalda, quejándose de dolores con características y localizaciones diversas, de tipo local y/o con proyecciones a los miembros podálicos (ciática). Si los dolores son percibidos en el área correspondiente a una o más raíces nerviosas o cursan con alteraciones sensoriales, disminución de la fuerza muscular y trastornos en los reflejos, se les considera como radiculares. Si los límites no están claros, entonces se dice que son pseudoradiculares.22

   Hasta ahora los dolores localizados en la región dorso lumbar se han considerado como nociceptivos. En cambio se supone que la proyección de los dolores hacia las extremidades nos sugiere que existe participación de estructuras neuronales (dolor neuropático).22 Durante mucho tiempo se consideró que la patogénesis los dolores radiculares se debía a la compresión mecánica de una raíz nerviosa por un disco intervertebral prolapsado. A favor de esto están los éxitos observados con la descompresión quirúrgica observada en algunos pacientes. El problema surge cuando no existe una correlación clínica radiológica, entre una raíz nerviosa comprimida y el tipo de dolor que expresa el paciente, situación que se presenta con cierta frecuencia en los enfermos con lumbociáticas crónicas. Para explicar este fenómeno clínico, se han propuesto diversas hipótesis basadas en los aspectos fisiopatológicos y en la naturaleza de los diversos dolores participantes.23-25

 

Dolores Agudos

 

Como se describió, los dolores agudos son provocados por la estimulación de las neuronas nociceptivas. Se sabe que en la generación, codificación y transducción tienen que ver los nociceptores polimodales y el grupo IV – (fibras C) y el grupo III–aferencias nerviosas (fibras A ∂). Estas fibras nerviosas pueden ser estimuladas por diferentes lesiones patógenas, químicas, mecánicas o térmicas. Al estimularse estas fibras se presenta una liberación de diversos neuropéptidos antes enumerados (sensibilización periférica).26

 

Dolores Crónicos

 

Los dolores crónicos se pueden dividir en dos categorías. La primer categoría incluye a los que se presentan después de traumas tisulares, donde las estructuras centrales y periféricas del sistema nociceptivo permanecen intactos (dolores nociceptivos). Esta categoría de dolores se identifican por un procesamiento modificado de señales en las neuronas periféricas y centrales, que se refleja en una sensibilización y modificación de la inducción y transducción de las señales. Estos se consideran como reversibles. En este grupo se han incluido a los dolores inflamatorio-crónicos de las articulaciones. En la segunda categoría están los que se presentan después de una lesión o disfunción del sistema nervioso (dolores neuropáticos). Estos dolores crónicos son consecuencia de la acción de diversos agentes patógenos. La lesión clásica de tejido nervioso se produce por lesiones mecánicas, pero también por enfermedades inflamatorias y metabólicas.

   Como consecuencia de la lesión se presenta una modificación de las propiedades morfológicas, fisiológicas y bioquímicas de las neuronas nociceptivas y no nociceptivas, así como cambios en la representación del procesamiento de señales dolorosas en el SNC. Aparecen nuevos receptores y canales en las membranas de las aferencias después de las lesiones diversas (cambio fenotípico). Estas modificaciones pueden persistir irreversiblemente, así que el dolor puede presentarse aún después de la curación del tejido.

En algunos síndromes de dolor existe una coexistencia de dolores neuropáticos y nociceptivos. Se supone que, particularmente en dolores de espalda crónicos, en algunas artropatías y en la ciática, se presenta una transposición de ambas categorías.13,14,15

 

Dolor dorsal local nociceptivo

 

Se ha determinado en sujetos sanos la existencia de innervación aferente únicamente en el tercio externo del anillo fibroso del disco intervertebral.13 Mediante estudios inmuno-histoquímicos se ha demostrado la existencia de fibras C y A ∂ en la parte delantera y posterior del disco longitudinal. De igual forma se han identificado fibras propioceptivas (células de Paccini, órganos de Golgi y discos de Ruffini) en otros sitios del disco  intervertebral. En el disco intervertebral degenerado cambian estas estructuras considerablemente. Aparecen brotes en las fibras nociceptivas de las fibras longitudinales del anillo fibroso implantándose en la zona del núcleo pulposo. Basados en lo anterior se ha considerado que existe una correlación entre la presencia de estas fibras nociceptivas en la zona vascular profunda del disco y la aparición de dolores crónicos de la espalda.22,23 Así mismo la aparición de fibras nerviosas de neoformación y de vasos sanguíneos en el disco intervertebral degenerado, explican la migración de diversas células en las zonas del cartílago dañado.23 Se supone que el grado de la vascularización y de la neo-innervación del disco intervertebral está en relación directa con la aparición de dolores dorsales secundarios a discos intervertebrales degenerados, dolores que representan un mecanismo de defensa fisiológico ante otros posibles traumas. Una estimulación continúa de los nociceptores neo-formados en el disco intervertebral dañado por presión o por mediadores inflamatorios de los macrófagos explicaría la presencia de los dolores crónicos intratables.

   Otro factor que complica este cuadro es el que las enfermedades degenerativas de la columna vertebral, ocasionan a menudo una actividad muscular anómala. Esta hiperactividad compensatoria muscular induciría una sobre-estimulación de los nociceptores musculares por los mediadores algogénicos como el ATP, radicales ácidos y la liberación de neuropéptidos de las neuronas nociceptivas, como la bradicinina, ocasionando una sensibilización de los nociceptores musculares, que incrementan la intensidad del dolor local muscular dorsal.22

 

El dolor dorsal local neuropático

 

El brote de fibras nerviosas nociceptivas en la profundidad del disco intervertebral degenerado, induce la aparición de un dolor de espalda local de tipo neuropático,  que agregado a los componentes de dolor nociceptivo complican la percepción de estos síndromes dolorosos. Esto se complica cuando se agregan dos mecanismos productores de dolor neuropático: a) el primero ocasionado por la liberación masiva de mediadores inflamatorios en los tejidos de los discos intervertebrales, que inducen un daño químico de las fibras nerviosas nociceptivas,17 y b la inestabilidad estructural del disco intervertebral degenerado provoca una compresión de las fibras nerviosas nociceptivas de neoformación (brotes).25

   Tal es el caso de pacientes en los que sin integrarse el síndrome de radiculopatía compresiva o mecánica, son portadores de dolores referidos como profundos con características de dolor neuropático. Esto podría explicar la mejoría observada al administrar neuromoduladores del tipo de los anticonvulsivantes o antidepresivos tricíclicos.26,30

 

El dolor neuropático-mecánico de la raíz nerviosa

 

Con frecuencia se efectúa el diagnóstico de radiculopatía compresiva cuando el cuadro doloroso además de localizarlo en el dorso tiene una proyección hacia las extremidades, lo cual sugiere una participación y/o lesión de la raíz nerviosa. Esto es válido para dolores relacionados con alteraciones sensoriales radiculares, cambios en los reflejos y trastornos motores.

   Las causas de origen discogénicas típicas de la compresión nerviosa por la transposición o prolapso de discos intervertebrales y las adherencias fibrosas postoperatorias explican lo observado clínicamente en estos síndromes.22 Cuando la presión sobre la raíz nerviosa se presenta por un tiempo considerable, se produce una lesión nerviosa crónica, con diversos grados de afección de las estructuras celulares axonales dando lugar al complejo dolor neuropático observado. 27

 

Mecanismos del dolor neuropático-mecánico

 

Una compresión de una raíz nerviosa continua provoca una lesión mecánica de las estructuras nerviosas periféricas (figura 2). Después de la lesión nerviosa, ocurren diversos cambios morfológicos, fisiológicos y bioquímicos de las neuronas aferentes periféricas que dan como consecuencia dolores neuropáticos crónicos.22 Las fibras nerviosas cambian completamente su apariencia después de la lesión, se produce una atrofia o degeneración de las neuronas. Para proveer las zonas desafrentadas, se producen brotes en sitios cercanos al lugar de la lesión y brotes colaterales entre las neuronas aferentes vecinas en el territorio denervado.14,25 Bioquímicamente se modifica la síntesis de transmisión en las aferencias con una producción alterada de neuropéptidos en las neuronas aferentes A y C. Además de modificarse la síntesis y transporte de moléculas que actúan en los conductos o canales iónicos (ionoforos de Na) y una sobre-expresión de receptores de adrenérgicos y del glutamato. Fisiológicamente las fibras C nociceptivas aferentes primarias lesionadas generan impulsos nerviosos ectópicos. La actividad patológica se presenta tanto en la periferia del lugar de la lesión y/o en sitios lejanos en el soma neuronal de los ganglios de la raíz dorsal. Esta actividad puede persistir en forma continua, irregular y efáptica entre diversas neuronas lesionadas. Descargas ectópicas o externas son la causa de los dolores paroxísticos referidos por los pacientes. Además de generarse una sensibilización crónica periférica de los nociceptores.27

   Los nociceptores sensibilizados son la causa de la disminución del umbral y ampliación del campo receptivo de las neuronas ante estímulos nocivos así como de una respuesta supra normal exagerada ante los estímulos no nocivos. Las neuronas sensibilizadas están involucradas en la aparición de dolores continuos agudos.28 En estos procesos están implicados tanto las neuronas como las células de Schwann, diversos neurotransmisores y sus receptores. Además de lo mencionado, esta lesión o disfunción nerviosa induce cambios dinámicos de neuroplasticidad en el SNC (médula espinal) (figura 2), los cuales provocan que las neuronas nociceptivas centrales (neuronas de amplio rango dinámico  (WDR) respondan en forma anómala a la actividad de las fibras C. Bajo estas condiciones se estimulan los mecanoreceptores de bajo umbral, también las fibras A y las fibras A ∂ produciendo diversas formas de alodinia. Esta sensibilización central se debe al efecto de aminoácidos excitatorios y taquiquininas liberados en las terminaciones centrales de las fibras C y de las inter neuronas, que actúan sobre los receptores NMDA (N-Metil-d-Aspartato) y sobre los receptores de  neuroquininas de las neuronas del asta dorsal. La ocupación de estos receptores provoca la activación de canales de Ca++ sobre la membrana postsináptica. La sensibilización central al principio es reversible, pero cuando persiste el estímulo nocivo se profundiza, perpetua e independiza,  pudiéndose generar mediante otros estímulos nociceptivos de la periferia.27

   Fisiológicamente el sistema nociceptivo de la médula espinal está bajo un constante control inhibitorio, para evitar una hiperactividad nociceptiva (figura 1). De igual forma los trayectos ascendentes del tallo cerebral (materia gris periacueductal) inhiben mediante transmisores como la noradrenalina y serotonina, la actividad en las neuronas nociceptivas del asta posterior. De allí que las interneuronas GABAérgicas ejercen una inhibición tónica en el asta posterior. La actividad nociceptiva crónica puede causar una pérdida de la función de estos mecanismos inhibidores, lo cual provoca una transmisión alterada de los impulsos nociceptivos y perpetua al dolor (dolor patológico) (figura 2).

 

El dolor neuropático-inflamatorio

 

Con frecuencia encontramos pacientes portadores clínicamente de una radiculopatía compresiva de una o más raíces, cuyo dolor se irradia en los dermatomas correspondientes de manera típica, y en los cuales no se puede por estudios de imagen o gabinete, comprobar la existencia de una presión mecánica de la raíz nerviosa. Por esta razón, se ha considerado la posibilidad de que una inflamación de la raíz nerviosa producida por la proximidad anatómica a un disco intervertebral degenerado sea la causa de la ciática manifestada por los pacientes. A esto se le ha denominado el modelo de explicación mecánico-bioquímico (figura 2). Este modelo se apoya en los estudios que reportan que el análisis del líquido cefalorraquídeo de los pacientes con discos intervertebrales herniados, muestran niveles elevados de albúmina y de IgG. El grado de estos cambios inflamatorios del líquido está en relación con la intensidad de la sintomatología clínica.24

 

Mecanismos del dolor neuropático-inflamatorio de lal raíz

 

Basados en el modelo mecánico-bioquímico se ha comprobado que en los discos intervertebrales humanos alterados segregan una elevada concentración de un mediador inflamatorio potente, la fosfolipasa 2 (PLA2). También que en pacientes con signo de Laségue positivo y dolor ciático se relacionan con niveles elevados de PLA2.22,23

   En modelos animales (rata) se analizó el efecto de PLA2 en la raíz nerviosa y su función observándose así mismo después de la inyección con PLA2 a nivel epidural L4-L5, se observó una desmielinización de las raíces correspondientes.23 Las ratas mostraron una hipersensibilidad frente a estímulos nocivos y una disminución de la fuerza, correspondiente a la inervación segmentaría afectada. Estos hallazgos permiten inferir que diversas sustancias del disco intervertebral degenerado actúan sobre los nervios espinales, generando el abigarrado dolor lumbar observado cuando existe radiculopatía.

   Algo semejante se observa con las PGs. En los discos intervertebrales humanos herniados se demostró que existe un contenido elevado y significativo de leucotrienos 4 y tromboxanos, lo cual jugaría un papel determinante en la activación de la cascada inflamatoria, y sus consecuencias en el proceso de nocicepción.22,23 

   De igual forma las citoquinas tienen un efecto agonista  sobre las fosfolipasas y las PGs proinflamatorias. De allí que las citoquinas provocan una activación de PLA2 activando la cascada inflamatoria. Hasta ahora se asumía que los discos intervertebrales sólo participaban en forma condicionada en procesos inmunológicos, y así la producción y secreción de citoquinas por falta de células inmunocompetentes en los discos intervertebrales.23 Los hallazgos recientes contradicen esta suposición y apoyan la participación de las citoquinas como mediadores de un componente neuropático-inflamatorio del dolor en el trayecto ciático. Esto se apoya en los reportes en los que mediante la aplicación epidural de material pulposo autólogo en ratas, ocasiona un edema intraneural y una reducción de la velocidad de conducción nerviosa.23 Otros estudios confirman mediante el análisis de tejidos proximales a las hernias de discos que existe una elevada concentración de IL-1, IL-6 y TNF- así como de PE2.13 Existen reportes de que con la aplicación de cierta cantidad de TNF sobre raíces nerviosas se provoca cambios neuropáticos.24 Por otra parte en pacientes con ciatalgia persistente, se han analizado muestras de discos intervertebrales obtenidos durante procedimientos quirúrgicos observándose niveles elevados de Il-6 y de PE2.17 De igual forma mediante estimulaciones in vitro con IL-1, discos intervertebrales con hernias y en discos intactos mostraron una liberación elevada de estos mediadores.17,24,26,27

 

 

El Concepto de Dolor Mixto

 

Basados en los anteriores hallazgos y conceptos fisiopatológicos, puede deducirse que los dolores de espalda tienen diversos componentes y mecanismos de acción. En estos se puede diferenciar un componente nociceptivo puro (dolor dorsal nociceptivo localizado) de varios componentes de dolor neuropáticos. En cuanto a las formas neuropáticas pueden deberse a la aparición de brotes de nociceptores en el disco intervertebral secundarios a cambios degenerativos. Puede explicarse por la lesión de la raíz nerviosa por la presión mecánica: a) dolor típico secundario a la compresión mecánica (dolor neuropático-mecánico) y por otro lado, pueden deberse a b) lesión química de la raíz nerviosa, por los mediadores inflamatorios del disco intervertebral degenerado, aun en ausencia de presión mecánica (dolor neuropático-inflamatorio) de la raíz nerviosa. La dimensión o grado de los diversos componentes, será el que marque el tipo de dolor predominante clínicamente.

   Debido que existe diversos mecanismos generadores del dolor, se ha propuesto que la coexistencia de la mezcla de componentes del dolor neuropático e inflamatorio, nociceptivos, como el concepto de síndrome de dolor mixto, concepto especialmente valido en el caso de la lumbocíatica (figura 2).

   Esta definición y caracterización diferenciada de los síndromes dolorosos crónicos resulta determinante no solo por interés científico, sino que basado en estos conceptos se puede aplicar una propuesta terapéutica eficaz, ya que cada componente requiere de una terapia completamente diferente.

 

 

Diagnóstico de los componentes del dolor

 

Hasta ahora, frente al concepto hipotético de una mezcla de mecanismos nociceptivos y neuropáticos de lumbociatalgia, se presenta la pregunta de si existen posibilidades diagnósticas para caracterizar el grado o dimensión de los diferentes componentes del dolor. Frecuentemente no se puede encontrar una correlación estructural que explique la presión de la raíz nerviosa, aunque el paciente presente todos los síntomas clínicos de la ciatalgia crónica. Sin embargo, mediante la interpretación de la información actual podríamos explicarnos algunas de las características de este complejo síndrome.

   Por lo anterior resulta conveniente intentar establecer los diferentes componentes del dolor mediante un escrupuloso examen clínico. En los síndromes típicos de dolor neuropático existen algunos síntomas característicos que ayudan al diagnóstico como son los fenómenos sensoriales negativos (hipoestesia e hipoalgesia), positivos (parestesias disestesias) y dolores espontáneos o provocados, acompañados de debilidad y trastornos en los reflejos con una distribución dermatomérica en la extremidad afectada.

 

Conclusiones

 

Los resultados experimentales en animales y en humanos muestran numerosos indicios de que en el caso de la lumbociática, junto con los mecanismos de aparición del dolor nociceptivo puro, ejercen efecto sobre mecanismos que originan dolores neuropáticos persistentes. En las formas neuropáticas producidas por brotes de nociceptores en el disco intervertebral inducidos por los cambios degenerativos. Además de la lesión de la raíz nerviosa por presión mecánica (dolor de raíz nerviosa neuropático-mecánica), pueden lesionar químicamente los mediadores inflamatorios del disco intervertebral degenerando la raíz nerviosa, sin que exista una real compresión mecánica (dolor de raíz nerviosa neuropático-inflamatorio). Se parte de la base fisiopatológica de una combinación de cambios fisiológicos, bioquímicos y estructurales en el sistema nervioso central y periférico, que condiciona el cuadro clínico de la lumbociática crónica (dolor mixto) en la etapa terminal conjunta.

   Basados en los recientes reportes en los que se destaca la participación de la neuroglia en la perpetuación de los dolores neuropáticos, cabe considerar que existen otros mecanismos igualmente complejos que podrían facilitar la comprensión del dolor mixto.28,29

   Una terapia efectiva está basada en el objetivo de evitar que un dolor se vuelva crónico. Esto se aplica particularmente a los pacientes refractarios a  terapia. La combinación de los analgésicos anti inflamatorios no esteroideos, con anticonvulsivantes o los antidepresivos tricíclicos son la opción, y dependiendo de la intensidad del dolor se pueden indicar inclusive opioides de puente. Para asegurar el éxito del tratamiento medicamentoso es necesario documentar cuidadosamente los efectos secundarios de cada grupo de fármacos.30,31,32,33

   Debido a que la terapia medicamentosa de los dolores de espalda crónicos está dirigida casi exclusivamente los componentes nociceptivos, con frecuencia se reportan fallas terapéuticas, por lo que se buscará dar los fármacos necesarios y convenientes orientados a modificar los mecanismos de dolor e inflamación por un lado, y la conducción nerviosa por otro. Esto favorece la terapia multimodal ya que el dolor neuropático no mejora con los analgésicos anti inflamatorios no esteroideos y viceversa.

   Sin duda el estudio clínico adecuado de los síndromes dolorosos y su terapéutica estará basado en el pensamiento racional de que pueden coexistir en el mismo paciente diversos dolores, lo cual obliga a seguir investigando para dar el debido sustento a nuestras acciones terapéuticas.

 

 

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