Volumen 17 Suplemento 1; 2005

 

Imagenología en Medicina del Dolor

Dr. Victor M. Whizar-Lugo

vwhizar@anestesia-dolor.org

 

 

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Director Servicios Profesionales de Anestesiología y Medicina del Dolor
Centro Médico del Noroeste
Misión de San Diego, Tijuana, BC.
www.anestesia-dolor.org

Resumen

Los estudios que incluyen imágenes tienen un papel importante en la evaluación y tratamiento de los pacientes con dolor crónico. Es necesario que los médicos que manejan este tipo de enfermos estemos actualizados en las indicaciones e interpretación de las diversas imágenes generadas por las radiografías simples o contrastadas, el ultrasonido, la tomografía axial computada o la resonancia nuclear magnética, entre otras más, al igual que usarlos como guía en algunos procedimientos invasivos. Los programas de enseñanza en algología deben de ser reforzados en el conocimiento de estas imágenes y sería conveniente que las diversas fuentes de información en medicina del dolor y ciencias relacionadas publicaran con más frecuencia artículos al respecto.

 

Palabras clave: Estudios de imagen, dolor crónico

 

Abstract


Chronic pain patients need to be fully evaluated using a myriad of studies, including those techniques like x-ray, ultrasound, axial tomography and nuclear magnetic resonance. This type of evaluation has been used to complement pain diagnosis and to assure proper performance of certain invasive procedures. Algologists need to be well trained in the appropriate use and interpretation of these studies. Pain medicine training programs should include themes to improve the knowledge in this area, and more articles need to be published assessing the usefulness of image procedures in algology.

 

Key words: Image studies, chronic pain

 

Introducción

 

La radiología se ha transformado ahora en una especialidad de imagenología que dista mucho de sus inicios, cuando los rayos ¨X¨ eran la única fuente que producía imágenes. El 8 de noviembre de 1895, el físico Alemán Wilhelm Röentgen descubrió por serindipia el principio de los rayos ¨X¨. El 28 de diciembre de ese mismo año, Röentgen tomó la primera radiografía al exponer su propia mano al haz de rayos X. Este descubrimiento causó revuelo no solo en la medicina, sino en la sociedad. Se publicaron poemas, se vendía ropa opaca a los rayos X, los médicos empezaron a visualizar huesos rotos y proyectiles en los soldados heridos. En 1939 apareció el primer superhéroe con visión radiológica.

   Los procedimientos de diagnóstico y manejo de los pacientes con dolor se han  complementado con las diversas modalidades de imagenología convencional a lo largo del tiempo. Los métodos de imagenología que fueron muy utilizados en los inicios de la algología fueron la radiología simple y contrastada, la fluoroscopía convencional, la tomografía lineal, y posteriormente se añadió el ultrasonido.  En la década de 1970, la radiología dio uno de sus avances más importantes con el advenimiento de la tomografía axial computarizada (TAC), técnica que de inmediato se empezó a utilizar en el diagnóstico algológico y como imagen de apoyo en los diversos bloqueos nerviosos. Fue hasta los 1980s, cuando esta tecnología de imagen cobró importancia real como apoyo de diagnóstico y guía durante los bloqueos neurales. Posteriormente, en 1990, la resonancia nuclear magnética (RNM) y la resonancia nuclear magnética funcional vinieron a complementar los estudios de imagen en los pacientes con dolor, y otras patologías.

   Las imágenes producidas con radioisótopos son también de importancia en el estudio integral de estos enfermos, en especial en aquellas personas con tumores metastásicos. Todas estas técnicas de imagen son ahora parte de la piedra angular en el diagnóstico imagenológico de las diversas condiciones dolorosas, y algunas de ellas tienen un papel muy importante como guías durante la inserción de agujas, electrodos, prótesis, inyección de medicamentos y substancias terapéuticas.

   El objetivo de este artículo es revisar las técnicas de imagen mas frecuentes que se usan en algología, tanto en la fase de diagnóstico, como su utilidad como guía para la colocación de agujas durante los bloqueos neurales terapéuticos, las inyecciones intra-articulares, intravertebrales, y la colocación de electrodos, catéteres neuroaxiales a permanencia, catéteres perineurales, etc. Al referirme a técnicas de imagen, no hablamos de procedimientos de endoscopía como lo son la laparoscopía, endoscopía del tubo digestivo, del aparato respiratorio, del espacio epidural, de las articulaciones, etc. Si bien estos procedimientos manejan imágenes, no son el motivo de esta revisión, ya que con excepción de la epiduroscopía, estas ¨endoscopías¨ son realizadas por especialistas no algólogos.

 

Programas de enseñanza

 

Las asociaciones que engloban a los profesionistas de la salud interesados en el estudio y manejo de los pacientes con dolor son agrupaciones híbridas que incluyen personas con muy variados tipos de actividades; hay desde administrativos, científicos, filósofos, enfermeras, médicos, veterinarios, abogados, farmacólogos, historiadores, reporteros, escritores, sociólogos, trabajadores sociales, etc. Por fortuna, la mayoría de los asociados son profesionales de la medicina, y un buen número de ellos son médicos anestesiólogos con especial interés en comprender a las personas con dolor o bien, con entrenamiento formal en algología. Por ejemplo, la IASP (Internacional Association for Pain) tenía a finales de 2003 un total de 6806 asociados en todo el mundo, de los cuales 2593 (38%) son anestesiólogos.1 En IASP hay registrados 52 Mexicanos, de los cuales 36 son anestesiólogos, la mayoría de ellos con entrenamiento formal en dolor.2 La Asociación Mexicana para el Estudio y Tratamiento del Dolor (AMEDT) se conforma por 425 socios, de los cuales el 40% son anestesiólogos, y de estos,  el 10% son algólogos (Bistre S. Presidente de AMEDT). Los programas de entrenamiento en anestesiología en nuestro país no incluyen a la radiología como una materia básica, y el tiempo que los residentes de anestesia emplean en estudiar temas de imagenología es mínimo. Los programas de algología tampoco le dedican un tiempo razonable al estudio de la imagenología, si bien, hay algunos cursos universitarios que incluyen a la imagenología como una de sus materias obligatorias.

   Este déficit en el entrenamiento de los algólogos se suple con el estudio personal después de haber concluido los programas de entrenamiento universitario, mediante la asistencia a programas de enseñanza médica continuada, consulta en revistas, búsqueda de opiniones de colegas de otras especialidades, y desde luego, con la experiencia propia de estar viendo día con día pacientes con dolor.

   Si bien, la imagenología no es un conocimiento muy sólido dentro del entrenamiento de los algólogos y de los anestesiólogos, su importancia en el diagnóstico y como guía en diversos procedimientos invasivos nos deben interesar a tal grado de que debemos ser conocedores de las diversas técnicas de imagen disponibles en la actualidad, de sus indicaciones, al igual de tener una orientación fidedigna de su interpretación. El apoyo con los radiólogos es elemental, pero no les debemos dejar toda esta responsabilidad ya que es nuestra obligación conocer a nuestros pacientes y a las técnicas que empleamos en su diagnóstico y tratamiento.

 

Fuentes de información

 

No obstante la importancia vital de la imagenología en la medicina del dolor, los sitios o fuentes donde recabar información al respecto son escasos, o están dispersos en muchas revistas de otras especialidades. La tabla 1 enlista algunas de las revistas biomédicas con un contenido considerable en temas de imagenología relacionada con la medicina del dolor. La revista Regional Anestesia and Pain Medicine, órgano oficial de las sociedades de anestesia regional de Estados Unidos de Norteamérica, Europa, Asia/Oceanía y Latinoamérica  agregó en el año 2000, con motivo de su 25 aniversario, un novedoso formato denominado ¨Imagen section¨, donde los editores recalcan la importancia de tener un espacio diseñado para publicaciones que marquen la importancia clínica de los aspectos anatómicos que se hacen mas evidentes y claros con el uso apropiado de técnicas de imagen. El objetivo primario de este formato sigue siendo la comprensión mas completa de la anatomía normal y patológica y de esta manera mejorar el cuidado de los pacientes.3 En esta sección se han ido publicando temas clínicos radiológicos sobre anestesia regional y dolor crónico, complicaciones, nuevas técnicas, etc. La revista Anestesia en México, a partir de 2004 agregó un formato similar denominado ¨Diagnóstico por imágenes¨ con la idea de brindar información con imágenes clínicas y radiológicas en el campo de la anestesiología y ciencias afines, incluyendo la algología.

 

Tabla 1. Algunas revistas con información sobre imagenología en medicina del dolor

Revista

Especialidad

Sección de imagenología

Artículos con imágenes

Regional Anestesia and Pain Medicine

Anestesia y dolor

Si

Si

Tech Reg Anesth Pain Manage

Anestesia y dolor

No

Si

Anesthesiology

Anestesia

No

Ocasional

Anesthesia and  Analgesia

Anestesia

No

Ocasional

Anestesia en México

Anestesia

Si

Si

Revista Mexicana de Anestesiología

Anestesia

No

Ocasional

Pain

Dolor

No

Ocasional

Pain Digest

Dolor

No

Raro

Dolor

Dolor

No

Raro

J of Pain and Symptom Management

Dolor

No

Raro

Clin J Pain

Dolor

No

Raro

Radiology

Radiología

Si

Ocasional

Am J Radiology

Radiología

Si

Ocasional

NEJM

Medicina

Si

Raro

 

Algunos libros de anestesiología general y de anestesia regional incluyen capítulos especializados en el tema, o información complementaria al describir las técnicas invasivas de manejo. Hay muchos libros de algología, pero solo algunos cuantos incluyen información específica sobre imagenología.4,5,6 Raj y cols. 7 escribieron un texto actualizado sobre el tema, y es por ahora la mejor recopilación de información al respecto. En el Internet se pueden encontrar varios sitios de importancia, algunos de los cuales brindan imágenes con libre uso, o uso limitado por sus derechos de autor. En México hay algunas páginas electrónicas con información ocasional sobre el tema. La AMETD cuenta con www.ametd.org.mx  con datos sobre algunas patologías dolorosas. En 2003, se consolidó un proyecto particular con la creación de www.anestesia-dolor.org página con acceso libre que incluye temas de anestesiología y medicina del dolor. Este sitio tiene una sección con fotografía clínicas y de imágenes radiológicas que pueden ser utilizadas con propósitos de enseñanza, tanto como en proyectos de publicación biomédica. El único requisito es no modificar las imágenes y dar crédito a su fuente. La tabla 2 incluye algunas fuentes de información escritas y del Internet.

 

 

Tabla 2. Algunas fuentes de información escrita y en Internet

Libros

Páginas electrónicas en la red

Radiographic imaging for regional anesthesia and pain management. Raj PP y cols.  Churchill Livingstone, USA. 2003

www.iasp-pain.org

Tratado de algiología. Aldrete JA. Ed. Ciencia y cultura latinoamericana, SA de CV. México DF. 1999.

 

www.ametd.mx

Regional anestesia. Hahn MB y cols. Mosby. USA. 1996

www.sededolor.es

Cancer pain. Patt RB. JB Lippincott. USA . 1993

www.hospicecare.com

Proceedings of the WCP. IASP Press. Seattle , USA .

 

www.anestesia-dolor.org

 

Imagenología diagnóstica

 

La radiología convencional y especializada han sido por años uno de los pilares en el proceso de estudio para confirmar o negar la impresión clínica inicial de la patología de los pacientes. La algología no podía ser una excepción a este protocolo de estudio. De tal manera, con excepción de patologías dolorosas muy evidentes como podrían ser el herpes zoster agudo, la neuropatía postherpética, la fibromialgia, etc., el resto de entidades dolorosas requieren de estudios de imagen que nos ayuden a evidenciar nuestra impresión diagnóstica. En un abordaje inicial de estudio de los enfermos con dolor, es conveniente iniciar con estudios radiológicos simples no contrastados. Por ejemplo, las radiografías simples de columna antero posterior y laterales, con posiciones oblicuas son elementales en enfermedades degenerativas y neoplásicas, en artropatías crónico degenerativas. Otras patologías dolorosas de fácil diagnóstico con radiografías simples son las artropatías de rodilla, hombro, de la cadera. La RNM ha ido ocupando el sitio de la TAC en el estudio acucioso de la patología de la columna vertebral, sobretodo cuando sospechamos que la patología pudiera ser quirúrgica. En neuralgia del trigémino la RNM y en especial la angiorresonancia son determinantes al investigar la causa de esta neuralgia. La figura 1 muestra algunos ejemplos clásicos de imágenes diagnósticas.

Figura 1. Muestra imágenes de TAC y RNM. La imagen 1 corresponde a un corte tomográfico de un meningioma, la imagen 2 es una RNM de una dolicoarteria vertebral, la imagen 3 corresponde a una TAC de un amandantinoma. Estos tres casos se manifestaron como neuralgia trigeminal. La imagen 4 corresponde a TAC de un carcinoma de páncreas con metástasis hepáticas.

 

Imagenología intervencionista

 

La imagenología intervencionista no es un campo restringido al algólogo. Con frecuencia creciente los ortopedistas, los radiólogos, los neurocirujanos y algunos anestesiólogos realizan procedimientos invasivos como los bloqueos diagnósticos y terapéuticos, asistidos con alguna forma de guía imagenológica.

No obstante que en 1952, Bonica 8ya enfatizaba algunos de los elementos más importantes en la realización de los bloqueos neurales, requisitos que han sido ratificados al paso del tiempo, entre los cuales se incluye las técnicas de imagenología, muchos de estos procedimientos se hacían a ciegas, sin guías de imagen. Se ha demostrado que aún el clínico más acucioso tiene elevadas posibilidades de error si no se basa en alguna de las guías de imagen. Por ejemplo, la línea de Tuffier que une a las dos crestas iliacas y nos sirve de guía anatómica para identificar el interespacio L4-L5, solo es confiable en el 50% o menos de los casos,9 lo cual podría facilitar lesiones de la cola de caballo o del cono medular. En la elección por palpación de los arcos costales para neurolisis intercostal, también se ha demostrado que la clínica no es suficiente. Lo mismo sucede cuando determinamos los espacios intervertebrales torácicos durante la neurolisis intratecal.10 Con excepción de algunos bloqueos y procedimientos quirúrgicos, la mayoría de las técnicas percutáneas que realizamos en medicina del dolor se benefician sustancialmente con la guía imagenológica.7,11,12 Esto hace que los anestesiólogos-algólogos debamos de conocer las ventajas y desventajas de las diversas técnicas de imagen, cual de ellas utilizar como guía en los diferentes bloqueos de diagnóstico o terapéutica. Por otra parte, como médicos tratantes, debemos de entender las imágenes que se generan, identificar cuando la o las agujas están bien colocadas, cuando y como reposicionarlas, al igual que identificar las complicaciones.13,14,15 Sin duda, las múltiples técnicas de imagenología nos facilitan la confirmación de nuestras técnicas invasivas. Como anestesiólogos o algólogos, es nuestra obligación evidenciar la correcta colocación de las agujas o catéteres durante todos estos procedimientos de bloqueo, al igual de corroborar la difusión de las substancias aplicadas. A continuación se discuten algunos de los bloqueos más usuales y algunos en los cuales la participación de la imagenología ha sido controversial.

Neurolisis trigeminal.  En 1996, Jain 16 describió por primera vez la guía con TAC en bloqueos de los nervios craneales, incluyendo el trigémino. Esta guía imagenológica ha sido utilizada específicamente para la neurolisis del trigémino ya que las imágenes tomográficas son precisas y probablemente eviten o disminuyan las complicaciones descritas cuando se utiliza fluoroscopía biplanar. Nuestra rutina en neurolisis del trigémino es la guía con TAC.17,18 Otros autores han informado este método en casos aislados.19,20

Bloqueo del plexo celiaco.  Este bloqueo es uno de los más beneficiados con la guía de imagen. Típicamente se hacía con apoyo fluoroscópico, mismo que se ha ido cambiando a TAC, en especial con las técnica transcrurales. El abordaje anterior guiado con ultrasonido fue descrito por Schild y cols. en 1983,21 no obstante, la guía mas recomendada sigue siendo la TAC. Anestesia en México 22 publicó un video breve que ilustra la importancia de intercalar cortes tomográficos computarizados durante la ejecución de la neurolisis celiaca con técnica de una aguja. Una versión más extensa de este video puede ser vista en www.anestesia-dolor.org .

Neurolisis hipogástrica superior. En 1988, durante el noveno congreso mundial de Anestesiología en Washington DC, se mencionó por primera ocasión en la literatura en inglés al bloqueo del plexo hipogástrico superior y la importancia de realizarlo bajo guía tomográfica.11 Si bien, este bloqueo se puede realizar con radiología simple o fluoroscopía, las imágenes tomográficas son mejores. Todas las modificaciones que se han hecho a esta técnica han sido guiadas con TAC.23,24     

Bloqueos intercostales. Estos bloqueos son de los procedimientos mas sencillos de realizar, sin embargo, la fluoroscopía es imprescindible ya que se ha demostrado que es fácil confundir los arcos costales a bloquear, hasta con 2 y 3 arcos de diferencia. La radiología simple es útil.

Inyección epidural y foraminal de esteroides. La confirmación de que el catéter está en el espacio epidural es vital. Existen diversas técnicas confiables como la dosis de prueba con anestésicos locales y/o epinefrina, el epidurograma, TAC y el registro gráfico de la presión epidural. Se ha considerado necesario utilizar fluoroscopia y/o epidurografía durante la inyección de esteroides epidurales con el objetivo de inyectar menor volumen en la cercanía de la lesión y evitar inyecciones inapropiadas con distribución errática de la solución inyectada. En nuestra practica recomendamos siempre la peridurografía a través del catéter en los enfermos con dolor por herpes zoster agudo que van a recibir AL por varios días (figura 2, recuadros 1 y 2). La inyección de esteroides en los agujeros intervertebrales es una modalidad relativamente reciente, que se ha visto asociada a inyecciones inadvertidas en las arterias radiculares. Baker y cols. 25 recomiendan que durante la inyección transforaminal cervical se haga una inyección con medio de contraste, con fluoroscopia de tiempo real, y en ocasiones con sustracción digital, para poder identificar inyecciones intravasculares, aún en ausencia de aspiración hemática.



Figura 2. Se muestran imágenes de radiología convencional con contraste y TAC. La imagen 1 corresponde a un peridurograma torácico normal con 8 mL . La imagen 2 ilustra un peridurograma lumbar con 6 mL y salida foraminal dibujando dos raíces lumbares. El cuadro 3 muestra un catéter peridural de Racz enrollado debido a fractura lumbar por metástasis de un cáncer prostático. La imagen 4 es una TAC de un bloqueo celiaco por vía anterior y el recuadro 5 es una TAC de un bloqueo hipogástrico superior.

Inyecciones facetarias. La inyección de las facetas articulares se puede hacer con guía radiológica simple, fluoroscopía o TAC. La fluoroscopía ha sido la técnica mas usada y es ahora obligatoria. Es recomendable inyectar medio de contraste y documentar los procedimientos con imágenes fijas. 26,27

Vertebro y cifoplastía. Estos dos procedimientos están en boga en el tratamiento del dolor secundario a fracturas vertebrales por compresión debidas a osteoporosis o cáncer, ya que es posible que la inyección percutánea de metacrilato restituya la altura de los cuerpos vertebrales afectados y mejore el dolor. La fluoroscopía y la TAC son las imágenes mas útiles para guiar este procedimiento, al igual que para establecer la posibilidad de salida del metacrilato hacia el espacio epidural.

   La tabla 3 enlista las ventajas y desventajas de las técnicas de imagen más comunes empleadas como guía durante los bloqueos neurales y la figura 2 ilustra diversas imágenes de algunos bloqueos terapéuticos en medicina del dolor.

 

Tabla 3. Técnicas de imagenología como guía de bloqueos neurales

Técnica

Calidad de la imagen

Ventajas

Desventajas

Costo

Radiología simple

Buena

Disponibilidad

Rapidez

Imagen diferida

Radiación media

Bajo

Fluoroscopía

Buena

Imagen simultanea Rapidez

Radiación elevada

Imagen adecuada

Medio

Ultrasonido

Poco definida

Rapidez

No radiación

Poca definición de las estructuras

Bajo

TAC

Excelente

Excelente definición

Consume tiempo

Imagen diferida

Alto

RNM

Excelente

Excelente definición

Tiempo para obtener imágenes

No permite uso de agujas

Imagen diferida

 

Alto

 

Complicaciones

 

En la introducción de la Norma Oficial Mexicana para el ejercicio de la anestesiología menciona, refiriéndose a los anestesiólogos: ¨..sus campos de aplicación se extienden al cuidado de pacientes que son sometidos a procedimientos diagnósticos o terapéuticos, al tratamiento del dolor agudo y crónico y al manejo de enfermos graves a solicitud del médico a cargo de la unidad de cuidados intensivos¨, sin volver a referirse en este documento a los procedimientos en algología.  Este enunciado nos favorece en el sentido de que sin haber realizado entrenamiento en medicina del dolor, legalmente tenemos permiso para realizar técnicas analgésicas, y esto técnicamente podría incluir a los bloqueos neurales terapéuticos. A su vez, este párrafo nos compromete ya que hay una infinidad de procedimientos invasivos que solo son del campo del algólogo, en especial del anestesiólogo-algólogo que ha sido debidamente entrenado para realizar estos procedimientos invasivos, que en muchas ocasiones requieren de gran experiencia, como son el bloqueo del V par, del ganglio estrellado, celiaco, hipogástrico superior, de facetas intervertebrales, neurolisis intratecal torácica, solo por mencionar algunos. Otros procedimientos mas sencillos como las inyecciones extradurales de esteroides, las neurolisis intercostales, el bloqueo axilar, la analgesia interpleural, etc, se utilizan con frecuencia en el alivio de las personas con dolor crónico y un anestesiólogo avezado en técnicas regionales puede eventualmente hacer estos procedimientos. Sin embargo, la importancia estriba mas en el diagnóstico correcto y la indicación adecuada de determinado procedimiento, al igual que el diagnóstico oportuno de las complicaciones. Un anestesiólogo no algólogo interesado en realizar estos procedimientos ¨menores¨ debe de recibir la solicitud de realizar tal o cual procedimiento, en el entendido de que él está siendo parte de un equipo integral de manejo. No es recomendable tomar esta decisión unilateralmente.

Radiación. La exposición a la fuente generadora de rayos ¨X¨ ha sido siempre un factor de preocupación. Es sabido que de todas las técnicas que utilizan estos rayos, la fluoroscopía es la mas contaminante, y tal vez una de las técnicas mas utilizadas en los procedimientos intervencionistas en medicina del dolor. Esta radiación afecta al paciente, al médico y al personal de la sala de radiología, por lo que la protección es mandataria.28 Otras técnicas son menos contaminantes, aunque algunos autores propician el uso de imágenes que no requieran rayos ¨X¨ como es el caso del ultrasonido (figura 3).

 

 

Figura 3. Ultrasonido de pared abdominal que muestra el catéter de un puerto de banda gástrica que provocaba dolor crónico neuropático

 

Alergia a los medios de contraste. Los medios de contraste que se utilizan para evaluar la difusión de los agentes inyectados y para localizar los catéteres a permanencia pueden inducir respuestas secundarias. Los viejos medios de contraste eran muy alergénicos. En la actualidad se utilizan sustancias contrastadas no iónicas que rara vez producen atopias. En los pacientes con historia de alergia al yodo, es prudente evitar el uso de los medios de contraste por la posibilidad de reacciones severas, incluyendo la muerte. En su lugar se puede utilizar aire, aunque este tiene las desventajas de producir imágenes imprecisas y de absorberse lentamente, lo cual evita una difusión apropiada del neurolítico. También se puede usar bióxido de carbono, que tampoco produce imágenes tan precisas como el medio de contraste, pero se absorbe más rápido que el aire, es más seguro en caso de embolismo aéreo y tiene menos probabilidad de impedir la difusión del agente inyectado.

Interpretación inadecuada. Los algólogos deberíamos de tener un conocimiento suficiente para interpretar las diversas imágenes de las enfermedades que producen dolor, y sobretodo, para identificar la colocación correcta de agujas, catéteres, electrodos durante los procedimientos invasivos. Los errores en la interpretación de la posición de las agujas durante procedimientos neurolíticos, no solo hacen que un bloqueo fracase, sino que suelen facilitar efectos indeseables. De igual manera, el diagnóstico correcto de las complicaciones de los bloqueos neurales es fundamental en el entendimiento de los efectos iatrogénicos. La información al respecto es pobre, con casos aislados, y algunas revisiones han intentado analizar este rubro.13,14 No encontramos información sobre la frecuencia de la interpretación inapropiada de las imágenes guía de procedimientos invasivos, en especial de bloqueos neurodestructivos. En un estudio sobre catéteres epidurales en enfermos con dolor crónico 29 se encontró que el 81.7% estaban bien colocados, el 13.3% se habían colocado en el espacio subaracnoideo, y en el 5% no se pudo determinar donde se habían colocado los catéteres, no obstante imágenes obtenidas con inyección de contraste a través de estos catéteres.

Muerte facilitada por falta de monitoreo. El monitoreo convencional es mandatario durante los bloqueos neurales y otros procedimientos invasivos. En algunas ocasiones hemos visto o inducido complicaciones potencialmente mortales que gracias a un monitoreo simple fueron detectadas y manejadas oportunamente.13,15

   Por simple o elaborado que sean los procedimientos en medicina del dolor, siempre se deben recabar las firmas del paciente, familiar y testigo en un consentimiento informado similar al que se utiliza en anestesia, donde se expliquen los efectos y posibles complicaciones del procedimiento planeado. Este solo hecho es mandatario, y evita o minimiza problemas legales posteriores. 

 

Conclusiones

 

La algología moderna se ha visto beneficiada con los avances en las técnicas mas recientes de imagenología. Estas técnicas de imagen son un apoyo mandatorio en el proceso de diagnóstico algológico y son indispensables en la realización correcta de la mayoría de los bloqueos neurales mayores. Como algólogos o anestesiólogos intervencionistas interesados en realizar procedimientos invasivos en las personas que sufren de dolor, debemos tener un conocimiento amplio de las diversas técnicas de imagenología, así como tener la capacidad de interpretar las imágenes resultantes. Este apoyo tecnológico no está exento de complicaciones que debemos conocer para protección de los pacientes y de nosotros mismos.

 

Referencias

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Agradecimientos
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