Volumen
16 Número 3 Julio - Septiembre 2004
Preparación de Imágenes para la Publicación
| Dr. Victor Whizar-Lugo |
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A medida que crecemos en Anestesia en México encontramos más retos. Uno de estos desafíos es la cambiante tecnología digital. La forma de publicar las revistas escritas o en el Internet es formidable. La publicación de artículos médicos en revistas electrónicas es ahora una moda muy difundida que nos requiere de algunos lineamientos elementales para tener la mejor calidad.
Los autores, editores y revisores utilizamos nuestras computadoras en la elaboración y revisión de los escritos, la mayoría en archivos Word o PDF. La literatura impresa se ha visto en la necesidad de cambiar su tecnología. Hasta hace poco, los autores incluían fotos de 35 mm con sus artículos. Los artistas gráficos escaneaban estas imágenes a una alta resolución para poderlas publicar. Cuando las imágenes eran de baja calidad, estos artistas utilizaban Photoshop para mejorar la calidad. Un archivo EPS o TIFF era creado y ese archivo se colocaba en la distribución para la publicación. Durante la pasada década las cosas cambiaron drásticamente. Los autores ahora incluyen fotos digitales en sus artículos, lo cual nos complica más la publicación, a la vez que mejora la presentación si se tiene cierta normatividad.
Cada día los editores recibimos estas imágenes por Internet o en un CD-ROM. Las imágenes están puestas en los archivos Word de los autores, son parte de una presentación de diapositivas en Power Point, o son enviadas vía correo electrónico como un archivo adjunto. Usualmente, los artistas gráficos pueden extraer éste material. Los problemas surgen cuando se dan cuenta de que la imagen no tiene la calidad necesaria para publicación.
Estamos acostumbrados a ver las imágenes en la pantalla de nuestra computadora. Nuestros monitores muestran estas imágenes a 72 dpi (puntos por pulgada). Las imágenes en Internet están compresas en archivos JPEG que tienen 72 dpi (no importa cual sea la calidad de la original). Son comprimidas a esta calidad porque un monitor nunca las puede mostrar a mayor resolución, y también con el fin de que se carguen más rápido en Internet. A menor tamaño del archivo, más rápido se carga la imagen. Sin embargo, la imagen puede aparecer nítida en la pantalla, pero no funcionará a la hora de ser publicada en papel. Para la publicación se utilizan resoluciones mucho mayores desde 300 hasta 1200 dpi.
Para fotografías blanco y negro o a color, 300 dpi es suficiente. 600 dpi para fotografías con texto o alguna flecha añadida o si se ha dibujado encima de la fotografía. Esto ocurre con mucha frecuencia en los escritos médicos, y debemos tener presente utilizar la misma resolución en las figuras añadidas. Para las ilustraciones se recomiendan 1200 dpi. Éstas últimas requieren de más puntos por pulgada para que se vea una línea continua uniforme. Siempre es conveniente investigar con el al editor a qué resolución requiere las fotografías. También, uno nunca sabe si una fotografía será utilizada en una publicación y no vaya a lograr la resolución necesaria. Tome siempre sus fotografías digitales con la mayor calidad o en el formato RAW para el aprovechamiento máximo de megapixeles de su cámara digital. Estos archivos por lo general son muy grandes, pero siempre mantienen la mayor calidad y nitidez de su imagen.
Para que siempre tengamos la mejor calidad en nuestros trabajos, y más para los que serán publicados, hay que siempre tomar nuestras fotografías a la mayor calidad posible y así incluirlas en la presentación, CD-ROM o email aunque tengan un mayor tamaño, pero así aseguramos que el destino final será a una excelente calidad.
Muchos de estos conceptos son novedosos para muchos de nosotros o no los comprendemos. La mejor forma es preguntarle a un experto en la materia, ese experto suele ser uno de nuestros hijos adolescentes que en materia de computación suelen ser tan buenos como nosotros con una vieja maquina de escribir Olivetti® .